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Look vedette

Vestidas con casi nada

Las más jóvenes estrellas del teatro de Mar del Plata y Carlos Paz marcan tendencia entre las chicas de su edad. Prendas fetiches y clásicos sexy.

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Otro recurso que puede verse a repetición son los top o micro remeras que dejan al descubierto los abdominales trabajados durante todo el año. Un prenda poco democrática, que las rellenitas tendrán que descartar. Un clásico que tampoco falta nunca en el guardarropa de las jóvenes vedettes son los vestidos cortos strapless ceñidos al cuerpo, en general, de colores estridentes. Las chicas que pelean por mantenerse en el candelero adoran la marca Rosh, experta en outfits de alto voltaje con unos pocos centímetros de tela.

El animal print, el broderie y las transparencias, ya presentes en el 2011, siguen vigentes. Además, los flecos, los dorados y los plateados aportan impacto al vestuario.

Diferencias

Uno de los diseñadores preferidos de las neovedettes es Claudio Cosano. Muchas de las chicas que hoy pueden verse en los escenarios de Villa Carlos Paz o Mar del Plata mañana serán las protagonistas de sus desfiles. Y el diseñador no tiene reparos a la hora de confesar que ama a estas mujeres. “Ellas tienen un cuerpo increíble, brutal y deben aprovecharlo”. Según su mirada, las más equilibradas de este grupo son Silvina Escudero y Floppy Tesouro que “sin ser agresivas ni groseras, son sensuales y ubicadas”. En sintonía con el pensamiento de muchas de ellas, Cosano sostiene que no es necesario estar desnuda para lucirse y pone como referente a Luciana Salazar, quien desde que volvió con Martín Redrado, elige polleras por debajo de la rodilla sin perder la sensualidad que la caracteriza.

“Me pone muy contenta que me pregunten dónde me compré lo que llevo puesto. Tengo la posibilidad de que mis viejos me lo traigan de Nueva York o Miami. Los vuelvo locos, les quemo la cabeza para que me traigan ropa”. confiesa Stefanía Xipolitakis. Y es tan fanática de la ropa que echó a su hermana de la habitación para tener más lugar para sus prendas. A pesar de que ya lleva tres semanas en Mar del Plata, todavía no pudo terminar de ordenar sus valijas. A ella le gusta estar cómoda, pero también aprovecha lo que le suma: “Con un jean, unos buenos tacos y una remera blanca siempre estás bien”, aconseja.