Restaurantes / 6 de diciembre de 2011

Restaurantes

Un estilo singular

“Dill & Drinks Bistró”. San Martín 986. 4515-0675. American Express y Visa. Lunes a jueves 11 a 1.30, viernes 11 a 03, sábados 19.30 a 23.59. Reservas. $ 50/80.

Por

novedoso e íntimo. No hay menú escrito, pero las propuestas incluyen hasta lomo de tiburón.

La variedad de alternativas de lugares para comer y beber es muy extensa: existen para todos los gustos y abren un abanico de posibilidades inesperadas, por ejemplo: un bar bien dotado, bartender ilustrado, cocina del día y sin menú, servicio amable y diligente, y quizá algo más que se nos escapó. El propietario, chef y creativo de “Dill & Drinks Bistró”,
Leandro Leyell, un cocinero joven y experimentado, montó una propuesta alternativa, a saber: amplia variedad de bebidas, una cocina sin menú y con rotación de propuestas verbales realizadas por personal amable y capacitado, más la predisposición del chef para escuchar pedidos y explicar las propuestas del día. El local es pequeño, solo para 26 personas, quizás algo más, y compensa una disposición del espacio que fuera popular en otros tiempos: un pequeño hall con pocas mesas y un espacio para el “aguante parado”, luego una amplia barra con gran despliegue de botellas y frente a ella seis sillas que miran la pared opuesta a la barra y nada más: el comensal se siente en una agradable intimidad.

La cocina propone platos impactantes, por ejemplo, para la noche: lomo de tiburón, y también otros más conocidos: atún rojo empanado en semillas de sésamo, salmón rosado con salsa de camarones, mero a la manteca negra, solomillo de cerdo al Malbec, risotto de langostinos, sorpresivo risotto de variedad de hongos silvestres, tapeo mediterráneo de mar y tierra (para dos), ensaladas mediterráneas varias, pollo al curry vegetales, etc., y postres: helado de crema de naranjas con cascaritas, torta helada de maracuyá, marquise de chocolate, etc. Para el mediodía tenemos genéricos como plato del día y plato a elección, que varían de lunes a viernes, más opciones como ensalada con cebiche de rubio y camarones, curry de cerdo, lenguado con espárragos, etc. Y para las tardes un “happy hour” con tapeos (hummus, guacamole, cebiche, etc.) y música.

La variedad de propuestas es amplia, por lo cual corresponde preguntar por los platos del día y elegir aquellos que la cocina tenga listos. Pero se sugiere aprovechar la variedad de opciones del ilustrado “bartender” Sebastián Gálvez Bunge: cócteles clásicos (Mojito, Caipirinhas, Cosmopolitan) o actuales y originales (Lemonade: cointreau, limas, gaseosa lima/limón; Spicy Mangotini: absolut mango, absolut pepper, mango y limón, etc.) con algo para picar, y una vez terminado el ritual, elegir las entradas, platos y postres que el chef le propone verbalmente: recuerde, nada escrito. Una emotiva curiosidad es reconocer que el nombre del restaurante corresponde a la preferencia de Leyell, “Dill & Drinks”, o eneldo y bebidas varias, temas que lo apasionan. El resultado final de la visita depende de la predisposición que el comensal tenga por las novedades gastronómicas y bebibles, si prefiere los clásicos o bien está dispuesto a probar las novedades, aunque, en realidad, ambas alternativas también son posibles y depende de la curiosidad y actitud de apertura que se tenga por estar al tanto de lo que pasa en un mundo tan maleable y subjetivo como son la comida y la bebida.

 

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