Costumbres / 22 de diciembre de 2011

literatura

Entretelones de las visitas ilustres

En el 2011 los escritores de más renombre se dieron cita en Buenos Aires. Caprichos, secretos y financiación de sus viajes estelares.

Por

Julia Kristeva en la UBA.

Como en los dorados ’90, tal vez gracias a un dólar artificialmente bajo y al entusiasta impulso de editoriales y eventos culturales como la Feria del Libro y el Festival Internacional de Literatura en Buenos Aires (Filba), el año 2011 se despidió con una cifra récord de prestigiosos escritores que visitaron el país. Nada menos que tres Premios Nobel, J. M. Coetzee, Mario Vargas Llosa y Orhan Pamuk, pisaron suelo argentino para presentar su obra y debatir con intelectuales y la prensa local. A la lista se suman novelistas como Cees Nooteboom, Kjell Askildsen –firme candidato al Nobel 2012–, David Leavitt, John Verdon, Siri Hustvedt, Wilbur Smith, Marcela Serrano, Antonio Skármeta, Rosa Montero y la ensayista y psicoanalista Julia Kristeva. Reunir semejantes figuras en un país lejano y caro como el nuestro requiere, por supuesto, de un monumental esfuerzo económico por parte de editoriales, sponsors y fundaciones que se asocian para financiar viajes y estadías.

“Asociarse en este tipo de eventos es fundamental, sobre todo porque para estos escritores, que en general viven en Europa, viajar a la Argentina es toda una aventura”, recuerda Florencia Ure, jefa de prensa en Random House Mondadori. Para editoriales más pequeñas, pero no por eso menos exitosas, como la cada vez más “trendy” Eterna Cadencia, “es importante traer a autores extranjeros, difundir su obra a través de notas y encuentros para que la crítica y los lectores los conozcan”, sostiene su encargada de prensa, Ana Mazzoni.

Condiciones

Además de un presupuesto que soporte vuelos en business y hoteles premium, para traer a estas figuras hay que hacer concesiones que a veces atentan contra la idea de promoción. Para venir a nuestro país, Coetzee puso como condición no dar entrevistas ni participar en mesas redondas. Así, en septiembre pasado, los fans del sudafricano tuvieron que conformarse con que este leyera un texto en inglés y sin traducción simultánea. Pese a que hizo los saludos de rigor en un correcto castellano, el novelista tal vez esperaba que los asistentes que se agolparon en el auditorio del MALBA comprendieran el idioma (inglés) en que escribe su obra. Luego de los 40 minutos que duró su lectura, no hubo lugar para preguntas y Coetzee se limitó a firmar ejemplares.

 

6 comentarios de “Entretelones de las visitas ilustres”

  1. mais oui,il sont de “vedettes”,en plus la insecuritée de l’Argentine,ou vous la mettez?s si on tue un ecrivain fameux dans le monde pour,” un par de zapatillas”quelle figuraccia”!!!!!!!!! ya se corriò la bolilla..y a mis amigos europeos desconsejo de ir por esos pagos…un salutone.

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