Televisión / 23 de Diciembre de 2011

television

Un “Bailando…” clase B

“Soñando por bailar 2”. Reality show. Sábados a las 21.30
por El Trece. Conducción: Santiago del Moro. Producido
por Ideas del Sur. Dirección: Raúl Rosales.

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Otra vez sopa. Participantes y jurado en un show frenético, con pelea y mucho morbo.

Podría decirse que “Soñando por bailar” es el más perfecto exponente de la televisión “satélite de “ShowMatch”, esa que gira casi exclusivamente en torno al programa de Marcelo Tinelli y que no tiene peso por sí misma. Surgido como una suerte de reemplazo veraniego de “Bailando por un sueño”, la propuesta mezcla el reality al estilo de “Gran Hermano” con el concurso de talentos a la manera de “Operación Triunfo” y un mecanismo de eliminaciones parecido al de la nave insignia de Ideas del Sur. El premio es un lugar entre los participantes del próximo “Bailando…”, una oportunidad de “estar junto al más grande, Marcelo Tinelli”, como repiten frecuentemente los jurados y el conductor de las galas semanales de la segunda temporada, Santiago del Moro.

Y entre los aspirantes a estrellas de esa suerte de Tierra Prometida de la pantalla de El Trece hay de todo: desde los que tienen al baile como forma de vida hasta los principiantes dispuestos a todo por sus 15 minutos de fama. Así se los ve en “Este es el Show”, ciclo que dedica parte de sus dos horas y media diarias a mostrar todo lo que sucede en “La soñada”, la quinta donde se desarrolla la competencia y en donde no faltan peleas, romances, fiestas ni chapuzones en la pileta para mostrarse y seducir a la teleplatea. Porque el televidente es el que decide con su voto. Y muchas veces pueden más los que se prestan al juego de generar escándalo o hacerse populares por su personalidad que los que realmente se dedican a perfeccionarse en la danza. Así, no faltan personajes que buscan explotar el morbo –como una chica que juega a ser bisexual y otra que de entrada confesó ser swinger y ex chica Playboy– y hasta mediáticos que salieron de la tribuna de “ShowMatch” como Mariano de la Canal, el fan de Wanda Nara, y Joaquín Starosta, ex amigo de Ricardo Fort.

También hay, claro está, ensayos en los que se aprecia el trabajo –algunas veces muy arduo– que los coach deben realizar junto a los participantes. Y ahí es donde “Soñando por bailar” se convierte en la versión clase B de “Bailando por un sueño”, con una gala interminable en la que los contendientes son evaluados por Silvina Escudero, siempre preocupada por mostrar cuánto sabe; Ángel de Brito, generando polémicas; Amalia Granata, jugando a ser la mala; Reina Reech, la única que se preocupa por dar una buena devolución; y un exacerbado Marcelo Polino. Encima, Santiago del Moro, con toda la experiencia que le dio “Infama”, mete púa para fogonear los enfrentamientos entre jurados, coachs y participantes. El programa se prolonga por casi tres horas y media, una verdadera prueba de resistencia para el televidente. similares. Y sin mencionar que el que no vio “Este es el Show” durante la semana se queda afuera de todos los conflictos que surgen en “La Soñada” y que estallan en pista.

 

Comentarios de “Un “Bailando…” clase B”

  1. no es muy bueno est programa. son todos chusmerios, pero hay gente q le guysta est tipo de programas y m parec barbaro..

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