Costumbres / 3 de febrero de 2012

Documentales

Cómo contar la realidad

La polémica película sobre Néstor Kirchner puso en primer plano los planteos que recorren al género. Verdad, objetividad y propaganda.

Por

“Autobiografía de Nicolae Ceaucescu”, de Andrei Ujica

El conflicto producido alrededor de la película sobre la vida de Néstor Kirchner, que involucró la renuncia del director Israel Adrián Caetano y la posibilidad de que Paula de Luque realizara una nueva edición del material (ver recuadro) deja al desnudo una de las problemáticas del documental como género.

Es evidente, contra lo que declara el lugar común, que el documental no es un modo objetivo del cine, sino uno tan fiel al ojo del creador como cualquier ficción. Resulta relativamente sencillo comprender un proyecto ideológico detrás de una película de ficción. Después de todo, se trata de una invención, de crear (incluso a partir de datos de la realidad) lo que el cineasta necesita para expresar lo que quiere.

El documental, en cambio, se cimenta sobre el (falso) presupuesto de que se registra la realidad tal cual es, y que la realidad no miente. Aunque detrás de ese registro estén las elecciones del cineasta, lo que decide mostrar, cómo y por cuánto tiempo. Una toma de posición respecto del mundo, en la que lo único que se comunica real y sinceramente inalterado, lo único documentado es la mirada del realizador.

Ficción y realidad.

En las últimas décadas, el documental ha sido tomado por el cine de un modo poroso: hay grandes films que juegan constantemente en la delgada frontera entre lo real y lo imaginado. Las películas de Abbas Kiarostami (“Detrás de los Olivos”, “Close Up”), de Miguel Gomes (“Aquel querido mes de agosto”) o del turco Nury Bilge Ceylan (“Nubes de mayo”) juegan en esa frontera. Y el propio documental se ha contaminado gozosamente de ciertos modos de la ficción. De hecho, se puede decir que utilizar esas herramientas hace que los documentales potencien tanto su capacidad para mostrar algo del mundo, como la propia poética de lo real.

 

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