Costumbres / 3 de febrero de 2012

Celebrities

Lidiar con los ex

El método de los famosos para eludir a sus anteriores parejas en el Este. Los chequeos de Werthein, la furia de la hija de Susana y el negocio de ser abandonada por Forlán.

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Mientras el jugador uruguayo aseguró que estaba más solo que nunca, sus ex aprovecharon para facturar juntas en eventos esteños.

En Punta del Este, todos saben cuáles son las fiestas que no hay que perderse, qué eventos son una vidriera ideal para mostrarse, cuáles son las playas para ser vistos y hasta cuáles, las que sirven para simular que uno no quiso ser observado, pero fue sorprendido por fotógrafos en poses espléndidas. Los códigos para pertenecer al jet set esteño son escritos con el fuego de la exclusividad y, por lógica, el reducto de los seleccionados tiende a ser una minoría muy reducida. Será por eso que las celebrities, empresarios y famosos variopintos que pululan por el verano uruguayo parecen conocerse todos y se saludan como habitués. O casi. Porque lo pequeño que se torna el grupo de los elegidos hace que funcionen, también, con la lógica de un vecindario superpoblado.
Los famosos, seres humanos al fin, buscan amor, placer y compañía, como cualquiera. Y lo buscan en su propio entorno. Pero es sabido que el amor es menos eterno que la lógica social de Punta del Este. Es por eso que la temporada 2012 sorprendió a muchos famosos con una nueva página del manual no escrito del “deber ser” esteño: cómo lidiar con un o una ex, en las arenas de la exposición total, donde siempre habrá posibilidad de cruzarse, encontrarse, descubrirse y hasta pelearse con el amor del pasado, en pocos y exclusivos metros.

Triángulos del Este. Presentó a su novio nuevo en un evento y junto a su madre estelar. Hasta se permitió, por momentos, sonreír. Pero todo el esfuerzo que hizo Mercedes Sarrabayrouse para mostrarse en una nueva etapa de su vida se fue por la borda cuando apareció en el Este su ex, Eduardo Celasco, con su nueva novia -y antigua amante- Vito Rodríguez, más conocida como una de las mellizas “Petardo”. La hija de la diva Susana Giménez montó en cólera y protagonizó el escandalete del verano.
Resulta que Celasco se había instalado en el hotel Esturión de Montoya, donde vacacionaban sus hijos Manuel y Lucía, fruto de la relación con Sarrabayrouse. Pero bastó que el hombre intentara que la joven Petardo se hospedara también allí para producir una obvia combustión: Mecha estalló en cólera y, a los gritos, los sacó del entorno familiar. Hay quienes dicen que la riña habría incluído algunos tijeretazos a los vestidos de la joven que ahora sale con Celasco. Los enamorados pulularon por casas de amigos esteños hasta que partieron hacia Mar del Plata, huyendo de la furia de la ex. Mecha se toma en serio el tatuaje que logró que él aún tenga sobre su piel: “Property of Mercedes”, para que le quede claro a todo el mundo.
Las ex del uruguayo Diego Forlán, en cambio, lograron sacar buena tajada de su desamor. Mientras el futbolista negaba a quien quisiera escucharlo que tuviera una relación más perdurable que los flashes con la modelo Vitto Saravia, sus ex facturaban. Y juntas, como para alimentar el morbo del público presente. Así, tanto el clon como la original Zaira Nara, dejada a minutos de llegar al altar, compartieron desfiles en las playas de José Ignacio para, al menos, hacer de su rechazo mutuo algo redituable a sus dolidos bolsillos.

El empresario de las telefonías, Gerardo Werthein, eligió lidiar con su triángulo de ex con información exacta. Su separación de la modelo y conductora Barbie Simons fue anunciada con la solemnidad de un comunicado de prensa. La rubia delgadísima bajó su perfil hasta esfumarse en Punta del Este, alejada de su rol de anfitriona de los eventos auspiciados por las empresas de su ex. No se mostró, ni accedió a dar notas en su paso esteño. Pero igualmente, Werthein se encargó de mandar a preguntar en cada fiesta si ella estaba invitada, como para evitar el encontronazo. Pero no fue la única constatación que el empresario intentó realizar. Se supo también que, antes de desembarcar de tarde en tarde en el restó La Huella, chequeaba rigurosamente que no estuviera su otra ex, Vanesa Kreth, embarazada radiante de su actual pareja.
Los cool. Anunciar su separación en las playas de Punta del Este fue la forma que encontraron el productor televisivo Sebastián Ortega y su actriz fetiche, Guillermina Valdez, para terminar con un matrimonio de años, con tres hijos en común. El dueño de Underground, con su habitual rechazo a la exposición, dio el alerta al comenzar su verano esteño rodeado de sus hermanas Julieta y Rosario. A ellas visitó en la casa del dueño de Grappa, Héctor “Cucho” Fasce, en José Ignacio, aunque luego se refugió en una casa en Punta Piedras. Su ex cayó unos días después y se alojó, invitada, en el hotel Conrad, donde posó para fotos “reflexivas”: leyendo junto a la piscina. Desde allí comenzó sus salidas a la playa, coordinadas para que las revistas del corazón, de a una y con distinta ropa, dieran cuenta de su soledad. Los primeros días las imágenes fueron distantes y sin declaraciones. Luego de varias páginas, decidió que era tiempo de romper su silencio y entonces contó que entendió que “cuando dos personas van evolucionando de manera independiente, se encuentran un poco menos”, y aclaró que a pesar de la separación, ella sigue creyendo en el amor, como en sus tiempos de modelo.
El año pasado, la separación “cool” del Este la habían protagonizado la actriz Julieta Cardinali y el cantante Andrés Calamaro. Este año, ella mostró su soledad en La Pedrera y buscó cobijo en la casa de sus amigos Vicentico y Valeria Bertuccelli, en Punta Colorada. Él reconfirmó su amor por la ex chica Playboy, Micaela Breque, razón de su ruptura con Cardinali. Socialités, se alojaron en el Mantra Resort y visitaron juntos a Marcelo Tinelli, en su chacra de La Boyita.

Superados se los vio a Aíto De la Rúa y Gabriela Vaca Guzmán. Ella rehízo su vida y hace tiempo cambió al hijo del ex presidente por el hijo de un banquero, Jorge Brito Jr., con quien se casó el año pasado. El matrimonio es una de las parejas que más kilómetros en eventos y fiestas acumularon juntos durante el verano. Aíto, por su parte, fue gestor de varias movidas esteñas. Las noches hicieron que se reencontraran en el boliche Tequila y que se dieran un fuerte abrazo, sin remordimientos. Aíto tuvo en su mente, todo el verano, a la modelo israelí Bar Refaeli, ex de Leonardo Di Caprio, aunque nadie sabe a ciencia cierta si pasaron del flirteo milimétricamente fotografiado por los paparazzi. En una fiesta organizada por los De la Rúa, también se lo vio muy cerca de la modelo Carla Pereira, antiguo affaire de su hermano Antonio.
Y cuando la temporada esteña comenzaba a declinar su agitación, María Eugenia “la China” Suárez, confirmó su separación de Nacho Viale. Ellos hicieron el camino inverso. Se instalaron al comienzo de enero en la casa de Mirtha Legrand en José Ignacio y, entre idas y vueltas a Buenos Aires, finalmente blanquearon la separación a fines de enero. La ex Teen Angels coincidió en un evento glamoroso con su cuñada, Juana Viale y a ambas se las notó algo distantes entre sí. Nacho partió del Este en moto, como un romántico. A Suárez se la vinculó, por estos días, con Nicolás Cabré, compañero de elenco en “Los Únicos”, quien a su vez estaría en crisis con su esposa, Eugenia Tobal, que anduvo sola por Cabo Polonio. Para consolarse de la distancia y del aburrimiento del balneario “ecofriendly”, la chica se entretuvo leyendo a Gabriel Rolón de la mañana a la noche.
El verano de los mortales es un terreno perfecto para el amor. Pero en el mundo de las celebrities lo importante es ser vanguardia. Y si la tendencia es el desamor, lo mejor es encontrar la forma más marketinera de lidiar con los ex.

 

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