Libros / 10 de Febrero de 2012

Libro

Vademécum tanguero

“50 claves del tango”, de Laura Falcoff. Golden Company, 191 págs. $ 85.

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Por el tamaño, por la abundancia de ilustraciones, por el plástico flexible de la tapa, y por la nitidez de la impresión, uno tiende a pensar: “muy bien: el sello Taschen sacó un libro sobre tango”. Pero basta mirar con más atención para comprobar que se trata en realidad de un producto del sello Golden Company, que sigue con fidelidad las características de una colección de la famosa editora alemana de libros sobre plástica, cómics y otras yerbas.
Una vez superado el equívoco, las “50 claves” que promete el título van resultando claras, con algún que otro dato sorprendente, y en general útiles para trazar un marco adecuado para complacer y desasnar a quienes tengan pocos conocimientos sobre la corriente principal de la música popular ciudadana. Dicho de otro modo: se apunta sobre todo a los numerosos turistas que visitan Buenos Aires.
La fluidez con que se lee cada ficha, o incluso si se tomo lee el libro de corrido tiene mucho que ver con la eficacia periodística de Laura Falcoff, que escribe desde hace tiempo en “Clarín” sobre temas relacionados con la danza, que dirigió la revista “Tiempo de danza”, y que ha escrito también sobre literatura o realizado numerosos reportajes.
En los 50 artículos abundan los temas esperables, necesarios y clásicos: la milonga, la orquesta típica, la calle Corrientes, la improvisación, el alcohol, la mujer pura (y también la perdida), los directores de orquesta. También están las grandes figuras inevitables: Carlos Gardel, Enrique Santos Discépolo, Homero Manzi, Astor Piazzolla o Virulazo. Otras entradas exploran temas más sutiles: los besos, la nostalgia, el rubato, el “cabeceo” o el abrazo (con minucia técnico-anatómica).
Las numerosas imágenes en color o blanco y negro proporcionan el plano visual, a veces técnicamente imprescindible, como las fotos de parejas bailando que ilustran “las figuras del baile”. En la articulación de palabras explicativas o atmosféricas (el café, los barrios) y las fotos de sincronía evocadora de tiempos y ciudades (Piazzolla en una calle de París, Gardel y amigos en Montevideo), el total redondea un ajustado resumen. Hay algún análisis discutible (el intento de demostrar que el tango no es machista no alcanza a convencer). En otras palabras, un vademécum de esta forma musical, según la definición del diccionario: “Libro de poco volumen y de fácil manejo, para consulta inmediata de nociones o informaciones fundamentales.”

 

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