Danza / 17 de febrero de 2012

Danza

Tango: éxito turístico

“Buenos Aires, pasión de tango”, espectáculo de danza, canto y música tanguera. Cinco parejas de baile. Dirección: Agustín Camino, cantante (Pablo Maidana) y orquesta, dirige: Adolfo Gómez. Centro Cultural Borges. Lunes a las 20.

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El tango sigue atrapando a centenares de turistas de diversos países del mundo, y el Centro Cultural Borges los recibe en el Auditorium, su sala mayor, en la que a lo largo de los meses se reciben infinidad de asistentes apasionados por nuestra danza ciudadana. En estos momentos, los lunes a las 20, se ofrece un dinámico espectáculo que se apoya en la habilidad de las parejas, en el cantante solista Pablo Maidana, muy discreto en su presentación, expresivo pero no enloquecido en la gestualidad. Muy de tango, con un amplio repertorio asentado en la tradición, en la cuerda de tenor, con clara y linda voz, Maidana sabe entrar –pausadamente- en lo dramático del tango y brinda su talento en numerosas canciones, que incluyen “Libertango”, “Mi Buenos Aires Querido”, “Baldosa floja”, “Garufa”, “Los Mareados” y una serie de conocidos tangos y milongas que culminan con la interpretación de “La cumparsita”.

Otro sostén del espectáculo es la música, a cargo de una orquesta típica plenamente adecuada a los bailarines y sus movimientos escénicos que, para el caso, hallan respuesta segura en esta pequeña orquesta de grandes efectos. La integran Adolfo Gómez (bandoneón), Raúl Vollinier (piano), Armando Benavides (contrabajo) y Estefanía Corsini (violín). Gómez es también el director musical del espectáculo.

Last but not least… el tango-danza está presente siempre, durante poco más de una hora que dura la función. En búsqueda de la “atmósfera” de tango se representan numerosos “sketchs”, como cortas evocaciones del ambiente donde se gestó. Entonces, asoman las bailarinas como discípulas de una que oficia de “madama”. Allí aparece el vestuario “años `20”, que incluye vistosos “aigrettes”. Cada pareja ha coreografiado sus pasos y adicionado peculiaridades, que en general hacen del tango una danza muy efectista, con muchos ganchos a cargo de las bailarinas, e introduce otros tantos “portés” donde los caballeros las elevan mucho más arriba, a la manera del ballet académico.

Es en la primera parte donde uno de los bailarines intenta hacer una pseudo comicidad y hasta baja a la platea, sin lograr el resultado buscado, con gritos y payasescas apariciones. Tampoco logró buen resultado el intento de una de las bailarinas de estentóreos gritos, efectuado a costa de la confusión sobre uno de sus senos. Esto revela una vez más que el público va a ver y escuchar el tango, y no vulgaridades. El elenco estuvo integrado por el director coreográfico, con Daniela González, Ariel Leguizamón y Yesica Esquivel, Germán Ballejo y Analía Badolato, Marilú Leopardi y Simón Esteban, y Diego Ceballos con Verónica Luna.

 

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