Costumbres / 24 de Febrero de 2012

Gastronomía

Ahora el pan es cool

La transformación llegó a través de las panaderías de barrio, convertidas en locales elegantes que ofrecen propuestas sofisticadas y hacen foco en la pureza del producto.

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Hay pocos rituales tan argentinos como salir a comprar, un domingo por la mañana, una docena de facturas. La caminata, el irresistible aroma y la minuciosa elección de cada dulce son pasos de una práctica repetida en muchísimas casas cada fin de semana. Sin embargo, desde hace un tiempo, las clásicas panaderías de barrio han visto despertarse una nueva competencia. Más bella, más sofisticada, con aires más cosmopolitas. Son las “panaderías cool” que crecen con la fuerza de una nueva tendencia gourmet desde San Telmo hasta Chacarita.

Al pan, pan

Si debiera buscarse al emprendimiento pionero en este nuevo rubro, sin duda habría que mirar hacia el horno a leña de 1911 con el que los franceses Olivier Hanocq y Bruno Gillot sentaron las bases de L’Epi en el 2007, en Chacarita. En aquel momento se propusieron ofrecer al mercado un producto mucho más cercano a las técnicas ancestrales de panificación que a las clásicas baguettes de todas las panaderías. Así, sus inigualables panes devienen de un proceso de larga fermentación natural sin aditivos, que los provee de una corteza crujiente y dorada y una miga texturada y aireada. “Al comienzo no sabíamos qué clase de recepción iba a tener nuestro producto, porque el argentino está más acostumbrado a un pan blando, más suave. Sin embargo, hoy el pan de campo es lo que más vendemos”, relata Hanocq. A esa lista de más vendidos le siguen los panes saborizados de aceitunas y queso y unas croissants hechas a base de pasta de almendras, tan únicas como deliciosas.

Pero, además de la diferente propuesta de productos, L’Epi difiere en su ambientación. Tanto en el local de Chacarita como en el recientemente abierto en Recoleta se respiran aires de otra época. Simple y con austeridad casi ascética, la decoración se centra en el producto y en apenas algunos pocos detalles de estética retro, como el cartel de letras doradas de la vidriera. Sobre la mesada principal, en tanto, enormes canastas dejan los gloriosos panes al alcance de la mano.

 

4 comentarios de “Ahora el pan es cool”

  1. Gracias globalización, es hora de tener productos de mejor calidad, más opciones. A ver si pasa lo mismo con queserías… Mimi los precios de L’epi no son exhorbitantes, estás muy acostumbrada a comer pan lactal me parece.

  2. De paso por Buenos Aires en mis vacaciones, mis amigos me llevaron a “L’epi” para que probara algo especial. Estuvo bueno pero además de los precios exorbitantes, lo que más me llamó la atención fue lo mal que atendían. Decidí que no iba a ir nunca más.

    1. Yo soy francesa, vivo aca, y la verdad que L’épi es un espacio donde se puede encontrar el sabor de las panaderías francesas, es excelente, los dueños son muy atentos y saben cuidar y transmitir esa tradición ancestral.
      En cuanto a los precios, es un producto de calidad, y obvio se paga es como todo.
      Felicitaciones para esa nota, y para todos el trabajo de los panaderos, un trabajo difícil y noble.

  3. Ajá. Panaderías. Qué linda nota. Qué linda la revista Noticias. Cada día más profunda. Por lo menos habrán comido pan gratis un par de semanas.

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