Libros / 9 de marzo de 2012

libro

Las otras ideas

“Los electrocutados”, de J. P. Zooey. Alpha Decay,
172 págs. $ 89.

Por

La literatura argentina abunda en “casos”. Está el famoso caso de Macedonio Fernández, cuya celebridad, y hasta su edición, fue casi toda póstuma. O el caso de Ricardo Colautti (“La conspiración de los porteros”), que escapaba de la fama y la promoción. Quien firma “J. P. Zooey” oculta a alguien hasta hoy ignoto. En esta época fanática de identidades e intimidades eso, lejos de ocultarlo como a Colautti, le dio cierta fama discreta. Además su breve libro primero, “Sol artificial”, era ingenioso, cargado de humor, aceptaba cierta filiación remota y al día con Cortázar, y el apellido refería de inmediato a Salinger, otro “caso”, esta vez internacional.
Con “Los electrocutados”, el territorio abierto por “Sol artificial” se amplía y consolida. A su vez, como una idea de fondo es que un hermano y una hermana buscan escuchar la frase que dice el Sistema Solar, uno piensa de inmediato en el primer Kurt Vonnegut, el de “Las sirenas de Titán”. Para confirmarlo, un capítulo nombra a Kilgore Trout, el autor de ciencia ficción inventado por él.
Lo que hace Zooey aquí tiene muchos puntos de contacto con “Sol artificial”. Incluso menciona su propio apellido falso, y también aquel primer libro. Kilgore Trout es argentino, los dos hermanos tienen nombres que “hacen ruido”, metafóricos: Dizze Mucho y Oidas (así, sin acento). También como en aquel libro lo que mantiene el interés del lector a pesar de la dispersión general de la estructura, y los vuelos entre surreales y líricos, es la exposición minuciosa e inspirada de ideas: el Obelisco porteño como origen de la Humanidad (consecuencia lógica: toda la historia que conocemos en inventada); un animal raro, el “vahne”, es precursor de los gatos, y se relaciona con el “virus” del lenguaje según William Burroughs; los años `60 fueron origen del Mal posterior (“en nombre de la liberación sexual la sociedad quebró los nervios del amor”).
Los datos enciclopédicos se mezclan con el sobrevuelo de internet, la relación entre los hermanos conoce la intromisión del J. P. Zooey “real” (es vecino de Dizze Mucho y a veces lo suplanta, o viceversa). Cuando la lectura termina, los distintos núcleos crean una red que provoca flexibilidad mental y disfrute por el uso del lenguaje. Conviene tener una mente abierta no solo a las ideas raras, sino a la forma de expresarlas.

 

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