Televisión / 4 de mayo de 2012

Tv

Ficción autorreferencial

“La dueña”. Miércoles a las 22.15 por Telefe. Con Mirtha Legrand, Benjamín Vicuña, Florencia Bertotti, Raúl Taibo, Fabián Vena y Claudia Lapacó. Produce Endemol Argentina. Realización: Martín Kweller.

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Tras más de cuatro décadas y media dedicada en exclusiva a la animación de los almuerzos televisivos, Mirtha Legrand volvió a la actuación con “La dueña”, un proyecto hecho a su medida y orquestado por su nieto, Ignacio Viale, y el titular de Endemol Argentina, Martín Kweller. Para el televidente promedio, fue una oportunidad única para ver cómo es “La Chiqui” como actriz. Y la expectativa fue tal, que este regreso a las fuentes marcó en su episodio debut más de 30 puntos de rating. Aunque a pesar de la presencia de la legendaria estrella, de un sólido elenco y de un guionista de éxito y prestigio como Marcelo Caamaño, la propuesta resultó algo sosa y con la estrella en un lugar demasiado autorreferencial.

La trama de “La dueña” gira en torno a Sofía Ponte (Legrand), una poderosa empresaria del mundo de la cosmética que descubre que alguien cercano intenta destruirla. Su entorno íntimo está compuesto por su hijo mayor (Raúl Taibo), su calculadora nuera (Andrea Frigerio), dos frívolos nietos a los que considera sin talento (Brenda Gandini y Pedro Lanzani), una entrañable nieta adoptiva y mano derecha (Jorgelina Aruzzi), su hijo menor y gurú de autoayuda (Fabián Vena) y su nieta deportista y favorita (Florencia Bertotti). Cada uno de ellos tiene sus propias motivaciones, aunque ninguno parece, a simple vista, capaz de querer atentar contra una matriarca tan respetada como temida. El que sí tiene intenciones explícitas de hacerla caer es Félix (Benjamín Vicuña), un joven que quiere vengarse de Ponte debido a que la considera responsable de la locura de su madre (una notable Claudia Lapacó) y de la muerte de su padre.

Pero por el momento, la historia avanza muy despacio y con algo de dificultad, con un ritmo más parecido al de una novela de la tarde que a un ciclo semanal y personajes que no despegan, probablemente por el excesivo protagonismo asignado a Legrand. Encima, la viuda de Daniel Tinayre encara su personaje como si estuviera haciendo de sí misma, con gestos, reacciones y formas de hablar iguales a las que usaba en su programa. Ni hablar del guión, que incluye múltiples ironías que aluden a la vida y la carrera de “La Chiqui”; desde su papel en “Vendedora de fantasías” hasta el famoso “¡mierda, carajo!”, del tape en el que la diva aparecía despotricando contra su director de cámaras. Y que pone a la actriz a preguntarles cosas a otros personajes como si los estuviera entrevistando para su ciclo.

Sí se destacan, en cambio, la mencionada Claudia Lapacó, junto a Jorgelina Aruzzi, Carlos Portaluppi y Andrea Frigerio. Hay que resaltar un nivel de producción en el que se nota que no se escatimaron recursos para la vuelta de Mirtha a la ficción. Todavía hay esperanzas de que la historia reserve algún as bajo la manga. Pero por ahora, dejó sabor a poco.

 

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