Teatro / 4 de Junio de 2012

teatro

Una pasajera del delirio

“Delirio gaucho” de Luca y Radano. Con Alejandra Radano, Ramón Salina y los Primos Gabino. Dirección: Fabián Luca. Centro Cultural de la Cooperación, Avda. Corrientes 1543.

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Alguna vez, el prestigioso crítico Ernesto Schoo definió a la genial grabadora y dibujante Aída Carballo como “la pasajera que se bajó en la estación equivocada y que, no obstante, se quedó a vivir aquí, movida por la curiosidad y, sobre todo, por la compasión”. La lúcida apreciación bien puede caberle a la multifacética artista que es Alejandra Radano.
A esta altura, restringir su capacidad y talento a los roles de actriz y cantante, sería injusto. Elogiada por sus trabajos en el teatro musical, tanto en Argentina como en Europa, Radano eleva el arte de la interpretación, para situarlo en un lugar de sincera emoción, a través de propuestas escénicas propias que además de provocar (y hasta desconcertar), esencialmente intentan reflexionar sobre los absurdos, las contradicciones y hasta las ridiculeces del mundo que nos rodea.

En su última creación, basta verla entrar, vestida con tutú de tules y brillos níveos, empinada en altísimos tacos multicolores, con el pelo corto, color trigo, para tener la sensación de estar ante los milenarios autómatas que reproducían movimientos humanos o el de esas bailarinas de porcelana que emergían de las antiguas cajitas de música. Con suma inteligencia, se apropia de un fascinante repertorio gauchesco y latinoamericano de principios del siglo XX. Sin embargo, toma distancia del mero homenaje telúrico o icónico y opta por exponerlo bajo un nuevo prisma, para que veamos la intacta vigencia de esas letras cursis y cándidas. Claro que detrás de esa disección tan sutil como implacable, camuflada en el disparate surrealista, podemos entrever que anida una mirada nostálgica y piadosa sobre aquel universo del espectáculo, definitivamente evaporado para siempre.
Cuenta a su favor con un equipo creativo y elenco de lujo: el desempeño del trío de guitarristas Los primos Gabino es eficaz, también el del bailarín Ramón Salina. En tanto, la banda sonora de Diego Vila resulta un apoyo esencial y remite al universo de la pampa argentina. Mientras, la imaginación espacial de Fabián Luca y el diseño lumínico de Gonzalo Córdova se aúnan de manera impecable.

Pero la carismática presencia de Radano sobresale con peso propio. Dotada de una voz que juega entre el trino y lo gutural, un rostro expresivo e innata elegancia estridente, posee una forma de cantar y actuar que fluyen sin esfuerzo, hasta transformar cada canción en una obra teatral de pequeño formato. Chapeau!

 

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