Sociedad / 15 de junio de 2012

Libertad fallida

El juez no le concedió la prisión domiciliaria y sigue preso en Ezeiza. ¿Operación de TBA?

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Confusión. A Cirigliano le negaron el benficio de la detención domiciliaria, pese a que TBA había dejado trascender lo contrario.

Quizás fue el deseo de Claudio Cirigliano y de su familia de poder dejar la cárcel de Ezeiza a la que había sido trasladado el viernes 8. O –según deslizan algunos con picardía– “una operación” de Trenes de Buenos Aires (TBA) para forzar al juez Claudio Bonadío a que le otorgue la prisión domiciliaria. Lo cierto es que el dueño de TBA no pudo volver a su lujosa casa de Barrio Parque y debió permanecer detenido en la Unidad Hospitalaria de esa prisión federal. Su abogado, Juan José Sforza, había solicitado el beneficio de la detención domiciliaria con el argumento de una dolencia cardíaca que lo tuvo internado en la clínica Mater Dei, apenas dos días antes de quedar preso. Bonadío lo mandó detener el lunes 4 por el presunto ocultamiento de pruebas en la causa por la tragedia de Once.

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