Mundo / 22 de junio de 2012

EL SÍNDROME DEL FIN DEL MUNDO

La Europa endeudada

Fuga de capitales, recesión, rescates y miedo colectivo. ¿Puede la crisis europea arrastrar al resto de los mercados al apocalipsis?

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Elección GRIEGA. Europa ve con buenos ojos la victoria de Antonis Samaras, que evitaría su salida de la zona euro.

El radar no muestra ninguna actividad alarmante”, comentó con ironía Jens Weidmann. El presidente de la Bundesbank, que no es precisamente conocido por su sentido del humor, parecía respirar con alivio el domingo 17 de junio a medianoche al comprobar la serenidad de los mercados financieros.

Con la ilusión de no alimentar la inquietud, los ministros de Finanzas de la zona euro habían anulado una videoconferencia prevista para la hora en que se conocieran los resultados de las elecciones legislativas griegas. Pero el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, optó en cambio por abrir una discreta rueda de consultas con los gobernadores de los bancos centrales de la región para monitorear el comportamiento de los grandes actores de la economía mundial.
Mario Draghi y los 17 banqueros de la eurozona tenían fundados motivos para permanecer en estado de alerta roja.

El sábado por la noche, todas las luces habían permanecido encendidas hasta la madrugada en la torre de vidrio y acero de la BCE en el corazón de Francfort. Desde que comenzó la crisis mundial, allí opera un grupo de expertos que monitorea el electrocardiograma de los indicadores económicos y ausculta los latidos de los mercados financieros de todo el mundo durante las 24 horas, incluso los fines de semana, para poder actuar sin demoras en caso de emergencia.
Los expertos temían –con fundadas razones– que los resultados de las elecciones griegas provocaran un síndrome del fin del mundo.

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