Restaurantes / 29 de junio de 2012

resto

En la ruta del olivo

“Pan y Oliva”. Ruta Provincial 33 Km 7.5 Maipú, Mendoza. Tel.: (261) 441-0000. Martes a domingo al mediodía. Principales tarjetas. Reservas. $100.

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Los Zuccardi son una familia unida y apegada a su tierra. En 1963, el abuelo Alberto plantó el primer viñedo y en 1973, su hijo José Alberto –hasta estos días la cabeza de la empresa–, reconvirtió los viñedos para producir variedades vitivinícolas de calidad, creando así una amplia gama de vinos, entre ellos algunos de los mejores Malbec de la Argentina. Hoy el hijo mayor de José Alberto, Sebastián, está al mando de las tres fincas en el Valle del Uco; su única hija mujer, Julia, en honor a quien se nombró el Santa Julia, la etiqueta más popular de marca, comanda la Casa del Visitante, que incluye un restaurante y diversas actividades para el turismo; y su hijo menor, Miguel, dio un paso al costado de los vinos, no así de la tierra, para dedicarse a un nuevo emprendimiento: los olivos.

Desde el 2008, esta familia produce los aceites de oliva Varietales y Zuelo, con Z de Zuccardi y en estos años, tal como con sus vinos, lograron las variedades de cosechas y blends que le valieron su lugar en el mercado. Para compartir y celebrar la abundancia, en abril pasado La casa del Visitante de Bodegas Zuccardi inauguró su segundo restaurante, “Pan y Oliva”, ubicado justo frente al molino de extracción de aceite y a pocos metros de las plantaciones de olivos, en Finca Maipú, Mendoza.
A simple vista, “Pan y Oliva” parece un almacén de campo, con pisos en damero, mesas de madera rústica, estufa a leña y una cocina a la vista. La propuesta gastronómica, como su nombre lo indica, tiene como eje principal la apreciación del aceite de oliva en tapas, ensaladas y platos que le permiten lucirse en todo su esplendor. Y si de lucirse se trata, el tapeo parece la elección ideal, con básicos como el Montadito de pan de campo, jamón crudo, rúcula y aceite de oliva (30 pesos), u opciones más sofisticadas como la focaccia de aceitunas con bocconcino y pasta de berenjena, miel y romero (30 pesos) y el blini de quinoa con trucha de Tupungato, brotes y alcaparras crujientes (40 pesos). Tiene siete opciones de tapas para elegir, a precios similares, que pueden combinarse con una tabla de quesos o de fiambres para dos personas (160 pesos); ensaladas con productos de temporada (40 pesos) y spaghetti con pesto tradicional, pesto de tomate seco y pistacho o de tomates confitados y frescos, albahaca y aceite de oliva (todos 50 pesos). La gran sorpresa son los postres, también con aceite de oliva. El crumble de durazno con helado de aceite de oliva (30 pesos) y la torta de almendra y aceite de oliva con ganache de chocolate y frutillas pasas (30 pesos) son la prueba de la gran riqueza culinaria de este producto.

El familión Zuccardi tiene una propuesta estacional (de marzo a mayo), “Vení a cosechar aceite”, una actividad que permite al visitante recolectar sus propias aceitunas, extraerles el aceite, envasarlo y llevarse a su casa una botellita de su propio óleo. Si va en fecha, puede sumarlo a sus platos de “Pan y Oliva”. Si no, siempre podrá llevarse algún producto del almacén, tales como conservas, quesos, panes y por supuesto, aceitunas.

 

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