Editorial / 5 de Julio de 2012

Periodismo incómodo

En la última semana, Noticias recibió el enojo de sus lectores por la tapa que decodifica la sociedad entre Moyano, Scioli y Magnetto. El riesgo de criticar a todos.

Sin Bandos. NOTICIAS investiga a Gobiernos y opositores, a riesgo de enojar a sus lectores.

La revista británica The Economist, uno de los medios más prestigiosos e influyentes del planeta, lanzó una campaña de avisos para promocionar su cobertura del proceso electoral estadounidense. La idea es simple: hay un símbolo del Partido Demócrata, con el epígrafe “Left” (izquierda); hay otro del Partido Republicano, con el epígrafe “Right” (derecha); y finalmente aparece el logo de The Economist, con el epígrafe “Centered” (centro o centrado).

El mensaje de la revista no apunta a definir el posicionamiento ideológico de quienes la hacen, sino a marcar –en tiempos de confusión al respecto– de qué se trata el periodismo. Hoy está de moda impugnar la vieja idea de la neutralidad y la objetividad del método periodístico, en nombre de lo que en la Argentina se conoce como “periodismo militante”. Pero lo que se ha perdido de vista es que la profesión de periodista es en sí misma una militancia, cuya principal convicción es que los hechos existen, más allá de la mirada con la que sean enfocados.

No es que periodistas y publishers escondan sus ideas detrás de la objetividad metodológica, sino que creen que su tarea es contar la realidad, incluso contra sus propias preferencias o intereses: por ejemplo, a esta revista no le fue nada agradable ni cómodo denunciar la utilización de la imagen de las Madres de Plaza de Mayo por parte del kirchnerismo. Justificar a los poderes de turno e incluso ser complaciente con los propios lectores no es periodismo. Es otra cosa.

Esta semana, NOTICIAS ha recibido comentarios críticos y hasta fastidiados en las redes sociales de parte de sus seguidores, a raíz de la tapa que decodifica la sociedad entre Scioli, Moyano y Magnetto, tres fuertes ex socios del Gobierno. Tampoco juntó simpatías la tapa anterior donde Beatriz Sarlo analizaba sin eufemismos el cacerolazo. Incluso hubo algún tweet que sugirió que NOTICIAS se vendió a Cristina.

La acusación es tan vieja como la historia de esta revista, que no solo ha sido implacable con todos los gobiernos sino también con sus opositores. Se trata siempre de entender, no de agradar a uno u otro bando. Es incómodo, pero así lo hacemos.

 

Comentarios de “Periodismo incómodo”

  1. Es reconfortante leer esta declaración de principios. Hoy no entiendo al periodista que fluye entre el amor incondicional o el silencio absoluto sobre algunos temas. El periodista no es funcionario y no debe ser funcional. Debe informar y mostrar hechos de lo real.

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