Política / 11 de julio de 2012

“Soy tío de la autora de los muñecos K”

En NOTICIAS, salimos a buscar “la verdadera historia detrás de la muñequita de Cristina” y me encontré con un familiar.

CFK y su miniatura al decretar la identidad de Género y los derechos para hijos de "matrimonios igualitarios".

Un periodista es, ante todo, un buscador de historias. Un cazador desnudo en su subjetividad, apenas protegido por el utópico escudo de “lo objetivo”. Las armas clásicas de su oficio, varias de ellas lamentablemente en desuso, son tan sencillas como el olfato, la pregunta y la repregunta.

Antes que obligaciones protocolares serán antídotos amargos y tediosos contra el prejuicio propio. ¿Cuántas veces la más atractiva hipótesis termina sepultada por el cotejo de los hechos? Es rarísimo y a la vez electrizante que, durante la pesquisa de una historia, uno choque de bruces contra la de uno mismo. Cuando algo así acontece es como que la subjetividad se raspa, la piel se eriza y el ego se predispone sin explicación racional a una indefinida clase de batalla.

Antes de contarles qué cuernos tendré que ver yo con los muñequitos de trapo que mostró Cristina Kirchner el lunes 2 (ahí radica el nudo de esta columna), recordaré que la última vez (la única vez) que me pasó algo así fue en noviembre del 2006, cuando la Justicia determinó que Martha Susana Holgado era definitivamente hija sanguínea de Eugenio “Meño” Holgado, mi tío abuelo, y no de Juan Domingo Perón, tal como ella reclamara hasta casi el último de sus días.

Al escribir aquella nota para el diario Perfil creí que resultaría interesante recrear el contexto de mitos, fantasías, nombres ficticios, bohemias, extraños personajes y desbarrancos económicos en que se crió, creció y envejeció quien fuera prima hermana de mi padre. Pues bien: así como soy sobrino segundo de la falsa hija de Perón, soy tío segundo de la auténtica autora de los ajetreados muñequitos que fueron noticia esta semana. Les hablo de la artista plástica y artesana Laura “Laly” Baliner, además auténtica esposa de Andrea y auténtica madre de Gaspar y Miguel. Si alguien se encandilara con unos ojazos celestes de Juan B. Justo para allá, ni lo dude: son los de Laly.