Arte / 27 de Julio de 2012

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Tan cerca y tan lejos

“Pop, realismos y política. Brasil-Argentina 1960”. Fundación Proa, Pedro de Mendoza 1929. Martes a domingos de 11 a 19. Entrada $ 12; descuentos.

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“Pop, realismos y política. Brasil-Argentina 1960” fortalece la indagación sobre esa decisiva y turbulenta década. Los cambios políticos, económicos y culturales, junto al florecimiento de los medios masivos de comunicación, significaron una nueva manera de pensar el mundo y las artes visuales, estableciendo los primeros pasos de una relación estrecha entre arte y cultura popular. La lúcida exhibición en Fundación Proa da cuenta del clima político en tiempos de guerrillas y dictaduras militares en la Argentina (1966), Bolivia y Brasil (1964), y reseña la temperatura cultural en momentos de radicales desarrollos en actitudes personales (moda, diseño y música, franqueza sexual) y formas de comunicación.
El recorte elegido por los curadores Paulo Herkenhoff y Rodrigo Alonso “vincula las dos economías más fuertes de la región en los `60 –de Brasil y la Argentina–, que a su vez son los centros de diálogo artístico internacional más importantes de Latinoamérica y los receptores más activos de las corrientes artísticas en auge”.
Lo extraordinario es que esta investigación, sobre el tejido cultural entre ambos países, arroja como resultado un desarrollo paralelo pero convergente. Aun sin un diálogo explícito, la similitud entre las expresiones simbólicas y el compromiso político de muchos artistas –a través de sus trabajos– argentinos y brasileños es sorprendente.
El inteligente diseño de montaje, iluminación y tono de las paredes permite que el espectador, con solo ingresar a cada sala y aún antes de detenerse en cada obra, perciba sensorialmente la atmósfera de resistencia, apertura y subjetividad, represión, explosión creativa.

“La civilización occidental y cristiana” (1965) de León Ferrari –avión bombardero, como los utilizados en Vietnam por los Estados Unidos, con un Cristo adosado– preside la primera sala junto con “Lute” (1967), las gigantescas letras de Rubens Gerchman que instan a “luchar”. Se multiplican las imágenes del Che Guevara, como la conmemorativa de Claudio Tozzi y la dolorosa del guerrillero yacente, de Carlos Alonso.
Las obras de Marta Minujín hablan tanto de destrucción como de celebración, mientras que Cildo Meireles manipula y resignifica símbolos del capitalismo como la Coca-Cola y el dinero, el cruzeiro de entonces.
La pintura de Nicolás García Uriburu se halla en una sala con, entre otras, contundentes piezas de artistas de la Nueva Figuración y de Antonio Berni, quienes –con pinturas planas y collages con elementos cotidianos y de descarte– con sendas muestras en Río de Janeiro influyeron la percepción de los artistas brasileños.
Helio Oiticia, Ana María Maiolino, Antonio Días, Delia Cancela, Alberto Greco, entre 60 artistas, junto a un video sobre “Tucumán Arde” (1968) –experiencias de artistas porteños y rosarinos de vanguardia politizada que promovieron acciones en ámbitos ajenos a instituciones artísticas–, dibujan un panorama crítico y creativo de una década clave del corto e intenso siglo XX. Visitas guiadas y excelente catálogo; informes e inscripción al coloquio –10 y 11/8, de 11 a 18: coloquio@proa.org, con Embajada del Brasil. Muestra auspiciada por Tenaris Confab-Ternium– Organización Techint.

 

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