Danza / 3 de agosto de 2012

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Resplandor de estrellas

“Estrellas del ballet ruso”. Con 40 bailarines procedentes del teatro Bolshoi y del Grand Moscow Ballet. Dirección: Natalia Kasatkina y V. Vasilev. Presentadora: Irina Zyrianova. Teatro Coliseo.

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Buenos Aires ha sido sede en los últimos meses de varios acontecimientos en la danza. Y no solo refiriéndose a los que ya se cumplieron; pues en las próximas semanas tendremos más. Ha sido el Coliseo, con sus virtudes y defectos (estructurales algunos) la sede de la mayoría de los espectáculos.

En esta oportunidad el elenco era muy esperado porque se anunció que sus principales bailarines procedían del Bolshoi de Moscú (en ruso Bolshoi significa “gran teatro”), y el resto eran integrantes del Ballet del Gran Teatro de Moscú, lo que apareja algunas confusiones. En cuanto a la presentación (a cargo de la ex bailarina rusa residente en Buenos Aires Irina Zyrianova), le agrega cierta espectacularidad. No hubo orquesta acompañante, se bailó sobre música grabada. Así, se ofreció un selecto grupo de obras del repertorio clásico-académico, reducidas dada su extensión, iniciándose con una Suite del tercer acto de “La Bayadera” de Petipa-Minkus. Aparecieron Nikulina y Volchkov del Bolshoi, quienes no superaron un discreto nivel, salvo cierta “noblesse” y expresividad en Volshkov, en tanto Nikulina, bella y distante, no marcó acento alguno. Las solistas, correctas. Más de veinte bailarinas hicieron lo posible por mantener la distinguida entrada, en un escenario que admitía muchas menos.

El pas de deux de “El Corsario” de Adam-Petipa entusiasmó notoriamente, con la simpática Vorontsova y su partenaire Dmitrichenko, los dos del Bolshoi, aunque la espectacular acrobacia del ucraniano incluía un movimiento fuera de eje. La “Magrittomanía” de Posojov-Krasavin nos pareció interesante y con vistas a una obra que se acerca a lo folklórico (Smolyaninov, Medvedev y Pronin, todos del Bolshoi, muy buenos artistas y en la danza de carácter).
Fragmentos de dos pas de deux de “Espartaco” (Jatchaturian-Grigorovich) interesaron mucho menos en su ejecución, sobre todo en Elena Andrienko, que no estuvo a la altura de los demás, y se la vio en una desacertada composición. “El Pájaro Azul” de “La Bella Durmiente” de Tchaicovsky-Petipa alcanzó un nivel superior en técnica y expresión de Medvedev y Khokhlova, al igual que Pronin y Andrienko en “Last Tango” de Micho-Piazzolla.

Uno de los momentos más gratos ocurrió en “Diana y Acteón” de Pugni-Vaganova, con el virtuosismo y rigor de Khokhlova y Smolyaninov. Impactante, el grand pas de deux de “Don Quijote” de Minkus-Petipa y la estelar y muy atrayente Evgenia Obraztsova, al igual que Vladislav Lantratov, ambos del Bolshoi, –artistas extraordinarios, muy ovacionados, creemos que fueron los mejores de esta presentación porteña–. Para aumentar este juicio se incluyeron las dos variaciones femeninas con dos excelentes solistas: Gubanova y Parienko. El final, con todos los artistas en escena, fue espectacular en cuanto a la luminotecnia, mostrando distintos grupos en estatuaria mientras la música de la 6ª Sinfonía de Tchaicovsky acentuaba la magnificencia de la presentación coreográfica.

 

Comentarios de “Resplandor de estrellas”

  1. Me gustom ucho espartaco..me hizo acordar la interpretacon de maximova y vasiliev en el colon hace mas de10 años. Tuvo todo el espectaculo EXCELENCIA

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