Restaurante / 7 de Septiembre de 2012

resto

La reina de la noche

“Isabel”. Uriarte 1664, Palermo. 4834-6969. Cocina Nikkei/Bar. De martes a sábado desde las 21. Principales tarjetas. Reservas. Precio promedio: $ 200.

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Un nombre de mujer despierta sensaciones y comparar lo que se imaginó de ella con quién es en realidad es un ejercicio interesante. Isabel nos recuerda a la nobleza, inglesa o española según la época, a una mujer poderosa, amante del lujo y la sofisticación. Cuando uno conoce “Isabel”, este bar con nombre de mujer, todo lo imaginado se confirma pero la apuesta se redobla. “Isabel” tiene clase, elegancia y misterio pero su imagen poco tiene que ver con la de las viejas reinas europeas. Esta “Isabel” es ultramoderna: su cerebro es una computadora que maneja un sofisticado sistema de luces, nada menos que 196 bombitas con sensores que varían la intensidad de la luz según la música, a cargo de los mejores DJ’s de la ciudad, en un salón preparado acústicamente como un estudio de grabación, para evitar el eco y lograr una acústica impecable. “Isabel” nació inspirado en los clubes más exclusivos de Londres, New York y Berlín, puntos de encuentro del jet set internacional, un público que exige altos estándares de calidad. En “Isabel” también se codea la crème de la crème porteña y extranjera, así que póngase lo mejor que tenga y prepárese para mirar y ser mirado.

La barra es la estrella de “Isabel”. Mide siete metros, tiene estaciones para cinco bartenders y una gran variedad de licores, elegantemente expuestos. En la carta de tragos pueden encontrarse todos los clásicos junto a interesantes variaciones y creaciones como el Cucumber Margarita, con pepino, y el Suffering Bastard, con gin, bourbon, ginger ale y menta, un trago de los años ‘40 creado por un barman legendario en un hotel de El Cairo. Además de la descripción de sus ingredientes, cada trago de la carta tiene una pequeña reseña histórica sobre su origen o un comentario sobre su preparación; eso sí, en inglés. Así, por ejemplo, uno puede enterarse de que el Manhattan fue creado en 1874 en honor a Lady Randolph Churchill en el Manhattan Club de New York o que el Papa Double, con ron blanco, un dash de maraschino, pomelo y una rodaja de lima, es conocido como el trago de Ernest Hemingway, ya que fue creado para él en el Floridita Bar, en Cuba.

Como no podía ser de otra manera, la cocina de “Isabel” es la que está de moda, la nikkei, fusión de peruana y japonesa, y está a cargo de José Castro Mendivil, chef de origen peruano. El menú es corto pero tentador. La mejor opción son los tiraditos, ceviches y el sushi, con destacados como el Nigiri de salmón, con caviar negro y rojo y el Roll Green Style, con langostinos salteados en sake, philadelphia, pepino y palta. También hay platos calientes, como el Pollo Satay, una brochette con leche de coco y maní o el Salteadito de lomo. De postre, sabrosa mousse de maracuyá o fondant de chocolate.

Cuando uno creyó que lo había visto todo, “Isabel” aún nos depara una sorpresa. Sus baños, con paredes y las puertas cubiertas de espejos que nos multiplican al infinito, son dignos de conocer. Beba con moderación si no quiere perderse en la dimensión desconocida.

 

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