Sociedad / 28 de septiembre de 2012

ADELANTO

Maradona Jr.: “No espero nada de mi viejo”

Dice que el técnico “niega la realidad”. Buenos deseos para la novia del “Diez”, embarazada.

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Pasión. También futbolista, Diego Sinagra siguió desde chico los pasos del ex campeón mundial.

Diego Sinagra -más conocido como Diego Maradona Jr.- dice que a esta altura, no espera nada de su padre, el mítico jugador de la Selección Argentina que hizo del número diez una seña personal y que ahora espera un hijo junto a su novia, Verónica Ojeda, quien lo acompaña desde hace siete años. “Me enteré por los medios, vía internet, que iba a tener un hermano. Me cayó bien, me puse contento, es algo lindo que nazca un nene”, afirma el joven, fruto de la relación del futbolista y la italiana Cristiana Sinagra. Aunque se apura en aclarar: “Lo que no logro entender es cómo puede hacerse cargo de un hijo ahora, cuando tiene otros y no tiene una relación con ellos. Tiene un hijo de 26 años al que todavía no conoce”, afirma refiriéndose a sí mismo.

El segundo hijo varón de Maradona, aún por nacer, trajo una polémica en la familia. Y así como las hijas mujeres, Dalma y Giannina, se niegan a aceptar a Diego Jr., también habrían mirado con recelo al próximo heredero.

El italiano tiene varias cosas de su padre: pasión por el fútbol (jugaba en el ASD Quarto de Nápoles cuando lo tentaron para ficharse en El Porvenir, de Argentina), un impactante parecido físico, el mismo tatuaje del Che Guevara en el brazo derecho y una retórica filosa que se volvió más punzante con el correr del tiempo. “No tengo dudas de que es mi padre, lo sabe todo el mundo. A los 51 años un hombre debe tener los huevos para hacerse cargo de lo realizado en la vida. Tiene que despertar del sueño”, desafía y espera que tanto el ídolo como Dalma y Giannina -con las que tampoco tiene diálogo (ver recuadro)- algún día “dejen de negar la realidad”.

Presencia. El 20 de septiembre, Maradona Jr. cumplió 26 años: la edad en la que su padre se hacía leyenda luego de alzar la Copa del Mundo en México ’86. “Mi familia de Argentina llamó para saludarme. Yo hablo muy seguido con casi todos los Maradona, salvo con mis hermanas y mi viejo, pero no porque yo tenga un problema con ellos, sino porque ellos tienen un problema conmigo”, dispara el italiano, que prefiere no detallar quiénes son los Maradona con los que tiene vínculo fluido.

Le cuesta definir en qué sintió la ausencia paterna porque “jamás estuvo esa figura”: “Igual, yo estoy bien. Acá tengo a mi mamá y a mi abuelo, que cumplió un rol incluso más fuerte que el de padre”. En lo económico, no tiene reclamos: hace algunos años, llegó a un arreglo con el futbolista mediante el cual éste le pagó por adelantado una ayuda monetaria para que pudiera mantenerse hasta que cumpliera los 25 años. La última vez que se vieron fue en el 2004, en Italia. “Lo que nos dijimos quedará entre nosotros, pero tuvimos una charla muy linda. Después de eso, no hubo ningún otro contacto”.

Noticias: Si fue una charla “muy linda”, ¿Por qué no volvieron a tener contacto?

Diego Maradona Jr.: Eso habría que preguntárselo a él. Pero veo que hay mucho miedo de preguntarle algo, ninguno lo interroga sobre su hijo, todos tienen temor.

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