Opinión / 5 de Octubre de 2012

Entre Harvard y La Matanza

Maestra Cristina. Su paso por Harvard desnudó el terror que le tiene a las preguntas.

Ilustración: Pablo Temes.

Si bien la doctora Cristina Fernández de Kirchner debería de sentirse a sus anchas en un lugar tan lleno de profesores universitarios progres como Harvard, su poder depende en buena medida de su capacidad para conservar el apoyo de los habitantes de La Matanza y otros distritos de cultura política parecida. Por lo tanto, tiene que procurar conciliar los dos mundos así supuestos. Hacerlo no le está resultando del todo fácil. Como ella misma se ha encargado de recordarnos, Cambridge, Massachussets, no es La Matanza, Provincia de Buenos Aires.

Tal vez cree que, si lo fuera, los estudiantes reunidos para escucharla en el aula de la Escuela Kennedy hubieran festejado sus ocurrencias con el entusiasmo automático que suelen manifestar los gremialistas, empleados públicos y beneficiarios de planes trabajar que suelen movilizar los operadores kirchneristas para aportar un poco de calor humano a los actos políticos protagonizado por Cristina en que inaugura, o reinaugura, alguno que otro emprendimiento económico, pero, huelga decirlo, nunca hubo la menor posibilidad de que lo hicieran.

Por el contrario, para indignación de la Presidenta y de los asesores que habían confiado en su capacidad para brillar en cualquier ámbito, los estudiantes que asistían a las charlas magistrales que dio en Georgetown y Harvard no manifestaron demasiado interés en sus ideas acerca de la fase actual de la crónica crisis planetaria. Prefirieron tratarla como si fuera una política común, malentendido que, desde luego, enojó sobremanera a la señora ya que se había propuesto desempeñar por un rato el papel de una lumbrera intelectual del mismo nivel académico que ciertos ex mandatarios de países vecinos, como el brasileño Fernando Henrique Cardoso y el uruguayo Julio María Sanguinetti.

Así, pues, los jóvenes de Harvard, entre ellos argentinos y otros latinoamericanos familiarizados con las vicisitudes recientes del país y con los temas que están en boga, aprovecharon la oportunidad para bombardearla con preguntas que no molestarían a políticos experimentados y que Cristina, en su avatar anterior como una parlamentaria avezada, hubiera contestado con la desenvoltura que era una de sus características más notables, pero que, como presidenta comprometida con un “relato” épico que solo ella y los compañeros de La Cámpora toman en serio y que se siente obligada a defender contra un sinnúmero de enemigos gorilescos, la dejaron mareada.

 

20 comentarios de “Entre Harvard y La Matanza”

  1. Excelente nota. Solo le hago una corrección. CFK no es doctora, es abogada. Lamentablemente muchas profesiones se adueñaron del título de “Doctor”, el cual no les corresponde si solo han cursado el grado académico. Hasta el los actos oficiales se la nombra doctora…..

  2. Solo a mi hija puedo entender cuando ingreso a la facultad de abogacia, le aterraba estar delante de profesores y que le hicieran preguntas y saben por qué? Porque era secundaria nunca se llevó materias a marzo y eso la hizo vulnerable cuando ingreso y tuvo que enfrentar a un exámen. Esta señora no se pone límites y se cree que es fácil engañar, ningunear a la gente así porque sí, que no se olvide que esa gente que destrato de la Matanza son gente importante que lucha junto a sus profesores para ser personas de bien y que luego a la hora de votar se acuerdan con planes y dádivas. Siento verguenza y espero que esto acabe pronto, digo por mis nervios que hasta ahora son de teflón pero no sé por cuanto tiempo mas.

  3. ESTA PERFECTO EL ANÁLISIS DE JAMES NEILSON. YO AGREGARÍA. ES ITELIGENTE COMO DICEN LA PRESIDENTE??? NO LO CREO. LO QUE SÍ ES MUY HISTRIÓNICA Y TAL VEZ ESO ES LO QUE LA HACE PARECER INTELIGENTE!! SI LO FUERA ADOPTARÍA OTRAS POSICIONES CON RESPECTO A MUCHOS OTROS TEMAS!!! CLARO…ELLA NO ES EL PARÁMETRO PARA MEDIR LA INTELIGENCIA DE OTRAS MUJERES!! POR ELLO CREO QUE LOS HOMBRE NOS SUBESTIMAN!!

  4. el poder enferma, los negociados enferman, la politica bien usada es algo bueno para el pais, pero sin es mal usada se convierte en una mafia…

  5. la maestra ciruela, a todos quiere enseñar y dar ejemplos, sin saber un cuerno sobre el tema no sabe en donde vive y ni conoce la realidad

  6. Que siga haciendo esas cosas, asi se sigue enterrando, algun dia tendremos suerte y no la vemos mas porque quedo tapada.

  7. Se equivoca en algo,al llamarla doctora… los doctores se doctoran , la presidente puede ser abogada, no es doctora

    1. Como siempre James Neilson realizando maravillosos analisis sin sensacionalismo, sin ofensas, y con los hechos como mejor evidencia.

  8. JA, JA, JAA. Al ver que quien escribe es del BS AS Herald me quedé más tranquilo. No convencen a nadie, ni pagando, encima abusan de la dialéctica. Hay una palabra que los identifica: VENDEPATRIA

  9. La presidente es una gran generadora de empleo.a mi x ejemplo me hizo entrar en afin y eso que soy un mediocre

  10. Una lectura excelente según mi punto de vista. Coincido plenamente con la descripción de los hechos y los argumentos que sostienen lo que pensamos la mayoría de los que habitamos este amado suelo argentino y peleamos por él desde el trabajo digno y cotidiano. Sólo espero que soplen pronto vientos de cambio. Me siento muy defraudado por este gobierno en el que alguna vez creí y supongo debe haber sido allá por el 2003 o 2004. Pero ya no da para más. No soy feliz viviendo en este país de la forma en que vivo… No le deseo el mal a la presidenta, de ninguna manera. Sólo pido que de un paso al costado y de una vez por todas se ponga del lado del trabajador argentino que aún tiene en sus planes concretar sus sueños de progreso.
    Gracias por el aporte, realmente impecable.

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