Libros / 12 de Octubre de 2012

libro

La violencia del amor

“Nadie se salva solo”, de Margaret Mazzantini. Alfaguara. 219 págs. $ 99.

Por

La mesa de un restaurante de moda, apenas un intento fallido de tregua en un proceso de separación sufrido, violento, y complejo (hay dos hijos chicos) se convierte en el punto de apoyo para que esta exitosa autora italiana entre y salga, vaya y venga por los años de relación de una pareja (y una familia, por así llamarle) de hoy.

Su ojo es preciso y certero, su estilo funciona como un bisturí la mayoría de las veces, sin perdonar ningún patetismo, ninguna crueldad, pero tampoco ningún momento de la fascinación inicial, del amor, y del contacto de los cuerpos entre una ex anoréxica y un corpulento y falible galán de barrio que ahora escribe guiones para la televisión. Por otra parte sabe comunicarle un ritmo entre asfixiante y salvaje a las palabras, al punto de hacer estallar la carcajada en medio del drama.

Colabora la puntería para elegir también los vicios, los tics, las marcas de los productos, los cursos, las diversiones, toda la “salsa” consumista que va limando la masculinidad de uno, y desgastando el perfil femenino de la mujer. El calvario se recorre completo: violencia no querida con algún hijo, falla total de cumplimiento de un horario cuando un director de cine con ínfulas de dios menor prohíbe hasta el uso de celulares. El lector reconocerá más de un eco de experiencias propias o de amigos, también más de un parecido y más de una diferencia entre su realidad y la llamada “Italia de Berlusconi”.
La electricidad de la prosa y la gravedad de los hechos, que sin embargo afloja bruscamente sin que se sepa bien por qué, instala un latido que promueve el avance de la lectura. Los saltos en el tiempo son ejercidos con pericia. Y en las últimas páginas el momento mismo que justifica el título del libro –“nadie se salva solo”– no promueve soluciones fáciles, sino un instante fugitivo de conciencia, casi religioso. O de gran teleteatro.

Margaret Mazzantini ha sido actriz de teatro clásico, autora de libros arrebatadores como este, esposa del director de cine Sergio Castellito, que ha llevado a la pantalla y protagonizado con éxito equivalente más de uno de ellos (el más famoso: “Un loco amor”, con Penélope Cruz). Es el destino cantado de esta nueva narración de lo cotidiano convertida en callejón sin salida, donde los impulsos afectivos se convierten en el deseo no querido pero inevitable de destruir al otro. Todo contado en el borde donde el registro de la violencia cotidiana se convierte en una novela a veces sensible y a veces eficaz, taquillera.

 

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