Restaurantes / 26 de octubre de 2012

resto

Parrilla evolucionada

“Le Grill”. Alicia Moreau de Justo 876, Puerto Madero. 4331-0454. Parrilla. Lunes a domingos, mediodía y noche. Reservas. Mesas al aire libre. Principales tarjetas. Precio promedio: $ 300.

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Sorprender con una propuesta de parrilla no es una tarea simple. Son muchas las parrillas premium de la ciudad, muchas las que tienen buena carne, pero “Le Grill”, el nuevo emprendimiento gastronómico de Andrés Porcel –dueño de “Chila”–, logró la innovación. En uno de sus viajes de exploración gastronómica por el mundo Andrés llegó a Chicago, donde probó la carne madurada en seco a través de un método llamado Dry Aged, y decidió importarlo a la Argentina. Así, en “Le Grill” la carne se conserva en una cámara de frío a una temperatura de entre 4º y 6º, con las paredes cubiertas de bloques de sal del Himalaya, donde permanece durante 28 días y, a través de un proceso enzimático natural se convierte en la carne más tierna y más sabrosa que usted haya probado.

Claro que la calidad de la carne es lo primero. “Le Grill” trabaja con ganado propio, de las razas Hereford y Aberdeen Angus, alimentado a pasto, una garantía más de que probará un asado realmente especial. El chef Agustín Basualdo, responsable de la apertura del restaurante del Sofitel de Cardales y sous chef de larga data en “Chila”, está al mando de la cocina, secundado por eximios parrilleros. Su misión no es solo que “Le Grill” se destaque por su carne sino elevar los platos clásicos de una parrilla, a una categoría gourmet. Misión cumplida. Desde la picada, que puede armarse seleccionando lo que guste de la cámara de quesos y fiambres vidriada que está en el salón, pasando por las provoletas de cabra o la clásica, hecha con queso provolone auténtico, hasta las empanadas de cordero o el ossobuco, la carta de “Le Grill”, es sofisticada y de calidad. La carne madurada puede probarse en tres cortes: T bone, ojo de bife y bife de chorizo; pero además tienen todos los cortes de carne tradicionales, incluyendo achuras como las mollejas de chivo y los riñones de cordero. Los chorizos y morcillas los hace un especialista en charcuterie en el propio restaurante. La evolución también llegó a los acompañamientos: risotto de quinoa, un plato en sí mismo; hongos salteados con hierbas frescas; y papas en seis preparaciones distintas, entre las que se destacan el milhojas con queso rechoblón y los Papines y Rústica, con panceta y aceite de trufa. Para cerrar, recomendamos el postre Sabores argentinos, una degustación de clásicos como el cañoncito de membrillo, zapallo en almíbar y queso brie, flan de dulce de leche y alfajor de queso de cabra y pera. Elija un vino a la altura de la experiencia en la espectacular cava, con más de 3.000 botellas y una variedad de 280 etiquetas.

La ambientación no es un detalle menor. Además de tener quizás la mejor vista de la zona, abierta al Puente de la mujer, “Le Grill” preservó el espíritu originario de Puerto Madero, logrando un estilo de reminiscencias donde conviven el hormigón con las maderas autóctonas, el cuero y los metales de herrumbre natural. “Le Grill”, sin dudas, es una parrilla cinco estrellas, y eso tiene su precio.

 

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