Sociedad / 2 de Noviembre de 2012

ALEXIS “GALO” SOTTO (30)

Asistente perfecto

El infierno que vivió para salvar a Moria. Prisión protegida.

Por

LIBERADO. Sotto en Paraguay, acompañado por su abogado Matías Morla. Su detención obedeció a una estrategia legal para eximir a la diva por el escándalo de las joyas de agosto pasado.

Alexis “Galo” Sotto tuvo que pagar para que lo protejan. De esta manera, el asistente personal de Moria Casán desde hace cinco años, imputado por la Justicia paraguaya junto a la diva en el escándalo por un supuesto robo de alhajas valuadas en 80.000 dólares, pudo sobrevivir durante una semana en el penal de Tacumbú en Asunción, Paraguay, uno de los más peligrosos de América latina. La fama de esta unidad carcelaria es temeraria. Con una sobrepoblación de casi un 400%, este año un interno fue descuartizado allí tras una riña que involucró a una travesti y sus restos terminaron esparcidos por toda la cárcel. La garantía de una estadía sin sobresaltos ofrecida por el director del penal, Arsenio Vera, quien decidió alojar a Sotto (detenido bajo el cargo de reducción, similar al hurto) en un pabellón evangélico, no fue suficiente. El asistente, acostumbrado solo a cargar a Kristo, el chihuahua de su jefa, ingresaba en una zona de máximo peligro. Alguien tenía que cuidarle las espaldas.

Su defensa –la misma de Moria Casán en el escándalo– resolvió entonces pagarles a tres pesos pesados, jefes del pabellón, una suma de 300 dólares por día. Uno de los particulares guardaespaldas, apodado “Pitufo”, está condenado por quíntuple homicidio. Resultado: Galo, que compartió su celda con dos ladrones, salió ileso, a pesar de los rumores de golpizas y de violación que circularon en la última semana. “No le ha ocurrido nada”, afirma el penitenciario Vera.

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