Showbiz / 9 de noviembre de 2012

Pop coreano

De YouTube al mundo

El fenómeno de PSY y su hitazo “Gangnam Syle”. Controversias, marcas y millones”.

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Se llama Park Jae Sang y tiene 34 añitos. Pero el mundo lo conoce por solo tres letras –PSY– y un pasito de baile de su videoclip, a mitad de camino entre la actividad ecuestre y el ataque de epilepsia: el “Gangnam Style”. Es el fenómeno del momento y el mayor embajador del pop coreano ante el resto del planeta. Sin embargo, pese a que internet y la viralización de su video lo convirtieron en un suceso mundial, PSY lleva bastante tiempo en la música.

Hijo de una familia acomodada –su padre es el dueño de DI Corporation, una empresa dedicada a la fabricación de componentes electrónicos–, irrumpió en la incipiente arena del pop y del rap coreano en el 2001 con su primer disco “PSY from PSYcho World”, que le valdría el apodo. En dos años grabó tres álbumes (“Psycho World”, “Sa 2” y “3 PSY”), todos ellos generadores de gran controversia e inclusive censurados por el gobierno coreano por sus letras “obscenas”, “poco apropiadas” y “potencialmente de una influencia negativa para la juventud”. Su look –una especie de psicodelia flúo siempre reñida con el buen gusto–, su sonido que remite a los ruiditos de los videojuegos y sus curiosas coreografía pronto lograron que la prensa surcoreana lo rebautizara “el cantante bizarro”.
Pero no solo de letras puerquitas vive la controversia. En su natal Corea del Sur, el servicio militar es obligatorio para todos los hombres. Salvo que tengan un empleo que justifique el no enrolarse. PSY logró evadir la milicia durante dos años hasta que fue reclutado. Pero, en el 2007, la Justicia decidió que estaba descuidando su empleo formal para dedicarse a dar conciertos, por lo que fue reenlistado por la fuerza hasta el 2009. En este período se las arregló para lanzar dos discos más (“Sa Jib” en el 2006 y “PSY Five” en el 2010) y hasta para casarse, en octubre del 2006, con su novia Yoo Hye Yeon, una reconocida chelista con la que tuvo gemelas.

Radiografía de un fenómeno. Pese a que sería su canción “Champion”, de la tercera placa, la que le abriría un lugar dentro de la industria de su país, tras el éxito que tuvo a lomo de los Juegos Olímpicos de Beijing del 2008, no sería hasta mediados del 2012 en que la fama mundial le llegaría en forma de suceso on line, ventas multimillonarias y giras por el exterior.
La canción que lo convirtió en el hitazo del año –y seguramente, este verano se baile en todas las discos top– es el ya archifamoso “Gangnam Style”. Incluida en su sexto álbum “PSY’s Best 6th Part 1” fue, primero que nada, un éxito radial en Oriente, y luego un megaboom en YouTube. La cantidad de visitas al videoclip oficial sigue creciendo día a día, pero una de las cosas que más lo impulsó, a mediados de este año, fue que varias celebridades –Katy Perry, Britney Spears, Robbie Williams y Tom Cruise, entre otros– se entusiasmaran con el nuevo ritmo bailable surcoreano y, espontáneamente, lo promocionaran a través de sus cuentas de Twitter. Un tipo de promoción que no tiene precio. Tras el exitazo vino la gira por Japón y la visita a los Estados Unidos, donde lo recibieron con los brazos abiertos en programas de televisión como “The Today Show”, “The Ellen DeGeneres Show” y “Saturday Night Live”.

Resultado: el lanzamiento de “Gangnam Style” en las tiendas de música legal norteamericanas superó el millón de descargas en el primer mes y llegó a concentrar hasta el 1,3% de todas las compras por este canal, a nivel mundial, según estadísticas de SoundScan y la revista Billboard. Además, en septiembre de este año, PSY firmó contrato con Schoolboy Records, uno de los dos sellos discográficos pertenecientes a Samuel “Scooter” Braun, el cazador de talentos neoyorquino detrás de marcas como Carly Rae Jepsen, The Wanted y Justin Bieber. El rumor dice que el primer trabajo en conjunto podría ser una canción íntegramente en inglés, aunque quizás eso acabe atentando contra el verdadero encanto de la música de PSY: que, salvo por un “sexy lady” aquí y allá, son unos pocos privilegiados fuera de Corea los que saben de qué diablos habla la letra de “Gangman Style”.

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