Personajes / 23 de Noviembre de 2012

Paz Martínez (64)

“Con el tiempo, el amor se disfruta a sorbos”

Músico, cantante y compositor de más de 700 canciones, estrena CD. De comer fideos al éxito grande. Matrimonio larga duración.

Romántico. "Tengo buen ojo para la mujer. Si cruzo dos palabras y me parece una muñeca inflable, chau".

Nací el 23 de abril, pero mi viejo David Gurvich, que era judío, hijo de rusos y de Villa Crespo, me anotó un día después porque era más barato” -dice riéndose con ganas-. El viejo conoció a mamá, Fortuna Martínez Paz, en Tucumán y allí tuvieron dos bellos hijos: a mi hermano David –siempre le dije Chiqui– que falleció, y a mí. Pero a papá le tiraba Buenos Aires y se volvió a tantear el terreno, hasta que nos mandó a buscar. Yo era chiquito pero recuerdo una encomienda con tres cosas: revistas –él era gráfico– una lata de Toddy y, con una sensación como de incertidumbre, vi una carta para mi mamá. Ella la leía y lloraba. Nunca me enteré qué decía. Pero a los pocos días estábamos tomando el tren Estrella del Norte rumbo a la Capital”. Norberto Gurvich, Beto para los amigos y Paz Martínez para quienes canturrean algunas de sus 700 composiciones, es un artista que hace “canciones que tienen que ver con el amor”.

Noticias: En estos tiempos de “amor líquido” y vínculos precarios, lo suyo parece una proeza o un anacronismo, al menos si le creemos a Zygmunt Bauman. Para él, el amor está en decadencia, ¿usted qué opina?

Paz Martínez: No estoy de acuerdo para nada. Creo que habla de un modo peyorativo. El mejor estado es estar enamorado. Si vas a explicar al amor, lo desmenuzás. Es lo mismo que explicar un poema, no se puede, hay que sentirlo. Yo estoy en la vereda opuesta. Creo firmemente en el amor entre dos seres que se comprometen, porque es maravilloso tener un testigo de tu vida y vos serlo de la suya: la pareja siempre es más fuerte que la soledad. Con los años el amor cambia. Como dice la canción de Pablo Milanés: “Al amor no lo reflejo como ayer; en cada beso, en cada abrazo, se impone siempre un pedazo de razón”. Cuando te enamorás, el amor es una gaseosa que se bebe de un trago; con el tiempo, es un buen vino que se disfruta a sorbos.

Noticias: Hablemos de las mujeres y de su mujer. ¿Qué tiene ella que no tengan las otras?

Paz Martínez: Tengo un buen ojo para la belleza femenina. Pero si la escucho hablar y no me gusta la voz, olvitate. O si cruzo dos palabras y me parece una muñeca inflable, chau. Yo tengo una mujer bella, rubia, de ojos castaños muy claros. Tiene una inteligencia superior y eso la hace más bella, porque la admiro. La conocí en el colegio Mariano Saavedra de Monte Grande. Ella 15 y yo 18; estábamos en tercer año porque yo había dejado… la vi pasar impecable, como hasta el día de hoy. En dos palabras: Marta tiene inteligencia y sentido del humor, dos cosas que me pueden.
Casado con Marta do Campo, madre de sus hijos Mariano (34) y Melina (32), hace un año y pocos meses que es abuelo de Tomás, un crío que lo tiene loco de amor. “Cuando nació sentí una emoción profunda por mi hijo, no tanto por mi nieto. Los hijos son un premio de la vida y un nieto es el amor de un hijo multiplicado”.

Acaba de presentar su nuevo álbum, “Secretos” en el ND/Ateneo, con “un puñado de boleros inéditos” y dos temas de su “amigo hermano” Armando Manzanero –“Como yo te amé”– y “Regálame esta noche” de Roberto Cantoral”. Con dirección musical y arreglos de Ricardo Gardelín y una orquesta de 10 músicos en vivo, el público ovacionó “Quiero, alguien” y “No me resulta fácil”.

Más información en la edición impresa de la revista

 

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