Restaurante / 30 de Noviembre de 2012

resto

Con ánimo de gozar

“Sheldon”. Honduras 4969, Palermo Soho. 4832-6195. Bar/Cocina internacional. Miércoles a domingos 10.30 al cierre. Terraza.
Tarjetas de débito. Precio promedio: $ 120.

Por

Antes de llamarse Palermo Soho, la zona se reducía a una serie de bares bohemios y bolichones alrededor de Plaza Serrano, donde se mantenía vivo el espíritu del barrio que vio nacer a Jorge Luis Borges. Hoy, este es el centro neurálgico del comercio y del turismo en Palermo, y poco quedó de la paz y de la arquitectura de la zona. Sin embargo, cuando uno entra a “Sheldon”, este nuevo bar/restaurante en plena algarabía de la calle Honduras, recuerda el entrañable Palermo Viejo. Es una típica casa chorizo, con un patio donde confluyen todos los ambientes de la casa y una gran glicina, que llega hasta la terraza, integrando la arquitectura del lugar.

Más allá del respeto por la estructura y materiales originales de la casa, la ambientación de “Sheldon” estuvo inspirada en la película de Wong Kar Wai, “Con ánimo de amar”. Mesas, lámparas y sillones de los años `50/`60, colores verdes y rojos, y una iluminación tenue que genera climas de intimidad en los distintos ambientes. La privacidad acústica permite escuchar jazz en vivo; música del mundo, a cargo de DJ’s coordinados por Soledad Rodríguez Zubieta, reconocida por sus trabajos en Radio Rock&Pop y Metro; o simplemente estar en silencio… En ese sentido, “Sheldon” es un bar perfecto. Hay una buena barra, buen clima y buenas entradas gourmet para picar, como la minimilanesa de camembert con chutney de tomate, los calamares a la plancha con olivas negras, alcaparras y tomates secos, los spring roll de queso provolone y pimientos asados con salsa yaswa, entre otras.

El tema es que “Sheldon”, quiere además ser un restaurante. Su carta es corta e interesante en la lectura, pero no tanto en la elaboración de los platos. Algunas de las opciones son los ñoquis de batata; las municiones chinas con langostinos a la plancha o con panceta; el ojo de bife a la plancha con aderezo de pickles mostaza, hojas verdes y escabeche de hongos; el pollo crocante con BBQ de vegetales asados, ensalada de tomate, cebolla morada/papas doradas. Las preparaciones no siempre son logradas, en general por un exceso en los condimentos o ingredientes. Mucho jengibre y salsa de soja en las municiones, mucha manteca en los ñoquis… encontrar el punto justo es clave en la buena cocina. Por otro lado, la iluminación, perfecta para unos tragos en pareja o con amigos, no es la ideal para comer, puesto que dificulta ver lo que hay en el plato. Deberían, quizás, sumar más ensaladas y sándwiches a la carta, serían opciones más acordes con la propuesta del lugar. Los postres son suculentos y superdulces, así que mejor compartirlos: panna cotta con frutillas marinadas en almíbar de sangría y shorbread, dúo de mousse de chocolate, flan de dulce de leche con crema y migas crujientes de cacao y maní, entre otros.

Dejando a un lado la cocina, “Sheldon” es un oasis en el caos de Palermo. Tiene paz, magia y buen ambiente. Es una excelente elección para gozar de las noches de verano en la ciudad.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *