Personajes / 20 de diciembre de 2012

Florencia Etcheves (41)

“No somos soldados ni peleamos una guerra”

La periodista lanza su primera novela, inspirada en un caso real. Asesinos deseados. El grupo Clarín y Szpolski. Fotos.

"Tengo más velatorios y entierros que Péculo. De Recoleta conozco las historias que cuentan los que trabajan ahí, las `heavy´, no las de los libros escritos para los europeos". FOTOS: Alfredo Nardini.

Es una especie de antiprofeta de la ley de atracción: a lo largo de su vida, nunca deseó, soñó, fantaseó o pensó aquello que le fue sucediendo. Simplemente le ocurrió y, con el hecho dado, ella se despatarró a sus anchas. Así fue cuando Florencia Etcheves creyó que se había inscripto en la carrera de Turismo y por error terminó en la de Periodismo. Igual en el momento en que empezó a trabajar en América TV porque Liliana Parodi, histórica de ese canal, era su vecina y le dio la oportunidad. Del mismo modo, al pasar a El Trece y ser productora de móvil; luego al estar en la redacción, y más tarde como productora del experto en policiales Enrique Sdrech. O cuando le ofrecieron pasar al móvil y salir a cubrir la calle. También, cuando le propusieron conducir el noticiero en TN (lunes a viernes de 9 a 12). Lo último en la cadena de eslabones no deseados que luego le funcionan como el zapato a la Cenicienta, es la novela “La virgen en tus ojos” (Planeta) su primera ficción, que agotó al mes y ya va por la segunda edición.

Noticias: ¿Cómo surgió lo del libro?

Florencia Etcheves: (cabecea señalando a Guillermo Otero, su agente). Me contactó y me dijo de hacer un libro. Pensé en un libro periodístico inmediatamente, pero… si no tenés algo más de lo que se leyó en el diario… No sé en qué momento dije ¿¿y si escribo una novela?? A mí me encantan las novelas policiales y sentí que me iba a resultar mucho más fácil.

“La virgen en tus ojos” cuenta la historia de dos amigas que viven juntas, tienen una relación conflictiva, una aparece asesinada y la otra es acusada de haberla matado. El relato remite inevitablemente al asesinato en el 2007 de Solange Grabenheimer y a Lucila Frend, acusada y luego absuelta.

Noticias: La inspiración está muy pegada al caso Solange y Lucila, ¿no?

Etcheves: A Minerva y Gloriana (los personajes de su novela) les pasa al principio algo similar: una muere y la otra es acusada de matarla. Alrededor de esa historia generé un montón de personajes inventados. Yo tenía ganas de contar un caso policial en dos tiempos, en futuro y en presente. Y que el futuro esté contado por uno de los protagonistas. Esa fue la idea base. Pensé que con las cosas que hice en la vida… escribir el libro iba a ser una pavada.

Noticias: ¿Cuáles fueron las cosas que hizo?

Etcheves: Tengo más velatorios y entierros que Péculo, me parás en un cementerio y te digo donde es tierra, donde crematorio, bóveda. De Recoleta conozco las historias que cuentan los que trabajan ahí, no las de los libros que están escritos para los europeos, sino las “heavy”.

Noticias: Dice que una de las enseñanzas de Enrique Sdrech fue acerca del respeto en el manejo del dolor de las víctimas. ¿Cómo se plasma eso al hacer policiales en televisión, donde todo se convierte en un show?

Etcheves: Depende cómo lo cuentes. Siempre cuidé mucho a los familiares de la víctima. En medio del dolor, dicen cosas que a veces los dejan muy mal parados. Uno tiene que guiarlos no en el contenido sino en las formas, hay que contenerlos.

Noticias: ¿Qué pasa con la condena mediática?

Etcheves: Uffff.

Noticias: En el caso de Lucila Frend hay un consenso en la calle de que esta chica mató a su amiga, mientras que la Justicia dice otra cosa.

Etcheves: Exactamente.

Noticias: ¿Qué responsabilidad tienen los medios en que eso ocurra?

Etcheves: Mucha. Igual creo que en las condenas mediáticas tiene mucho que ver la falta de confianza de la gente en las instituciones, sobre todo en la Justicia. Hay gente que todavía te pregunta si Yabrán está vivo o se suicidó. Por qué preguntan eso, si ningún periodista dijo que tenía una foto de Yabrán en Miami… al contrario, todos los periodistas serios aseguramos que Yabrán se mató, tal como nos contaron. ¿Por qué existe el mito?, porque la gente no cree en la versión oficial que dio la Justicia.

Noticias: Pero desde su construcción periodística, ¿cómo evita que se genere un “asesino deseado”?

Etcheves: Creo que una cosa es la verdad y otra la realidad. El caso Pomar es muy paradigmático. A los periodistas nos llegaba del Ministerio de Seguridad que investigaban al padre de la familia o que hacían un allanamiento en la casa y se llevaban los dibujitos de las nenas, ante la posibilidad de que hayan sufrido abuso sexual. Entonces contábamos la realidad: la policía allanó y se llevó… ¿eso es verdad? Era la realidad, pero no era la verdad. Ahí te encontrás con la gente que te dice “ustedes decían que el padre era abusador”. No, nosotros decíamos que investigaban la posibilidad…. Esa causa era toda una falacia, pero era real, lo que decíamos estaba ocurriendo y al final no era verdad. Ahí es donde se genera la construcción. Los periodistas de policiales nos fuimos puliendo, porque hemos sido muy de señalar y no está bien, pero con el tiempo aclaramos permanentemente que es una posibilidad dentro de una investigación.

Festejó los 40 con un viaje de amigas a New York. Está en pareja con Juan y tiene una hija de 13 años, Manuela. Siente que al trabajar en TN, cualquier cosa que diga molesta a los kirchneristas y también a los no kirchneristas. Dice que “vivimos épocas muy binarias. A los periodistas nos exigen estar parados en una vereda y yo estoy parada en la vereda que dice “Florencia Etcheves”.

Noticias: ¿Cómo lleva esto de no conformar a nadie?

Etcheves: Hay gente que debe creer que a mí Magnetto me llama todos los días para decirme “tenés que decir que hace mucho calor”, no, la verdad es que no lo conozco. Lo que más me preocupa es que colegas crean que a uno le dicen lo que tiene que decir… Yo digo, ¿te estará pasando a vos? A todos los que trabajamos en el grupo Clarín nos encasillan como si fuésemos soldados que estamos peleando una guerra y no somos ni soldados ni peleamos una guerra. Yo en la pantalla de TN he halagado muchas medidas de la Presidenta y nadie me llamó para decirme “cómo vas a decir eso”. Así y todo te dicen “¡son soldados de Magnetto!”, es rarísimo, no te escuchan. Eso de que no es momento para tibios… ¿cómo? ¿hay momentos para tibios, para calientes, para fríos? No soy tibia.

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