Personajes / 27 de diciembre de 2012

Martín Piroyansky (26)

“Me gustaría ser zen y no lidiar con el ocio”

Actuó en dos films, debutó como director y guionista, dibuja cómics y dirige publicidad en una productora. Humor, redes sociales y locura por amor.

EL hombre orquesta. Vive solo en Palermo y casi no dispone de tiempo libre. En vacaciones se siente un poco perdido.

Me gusta esa mirada intensa”, alienta el fotógrafo. “Es astigmatismo”, responde Martín Piroyansky y, como es habitual en él, roba una sonrisa a los presentes. “Fotos en la calle no, por favor, me muero de vergüenza”, pide suplicante el actor que estrenó dos películas este año: “La araña vampiro” y “Ni un hombre más”. Es tímido y busca pasar desapercibido. “Hay días en los que la gente me reconoce y otros en los que no. Cuando recibo una buena noticia me reconocen seguro, es una cuestión de energía”, dice. Con más de una veintena de trabajos en cine y televisión y otro tanto en teatro, presentó en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata su primer largometraje como director y guionista, “Abril en Nueva York”.

Desde chico mostró aptitud para la actuación. A diferencia de otros niños de seis años, no necesitaba televisor para quedarse inmóvil durante horas: se ponía la ropa que vendían en el local de sus padres y pasaba la tarde en la vidriera haciendo de maniquí. Cuando mostró interés por las obras de teatro que su padre interpretaba como hobby, lo llevaron a tomar clases con Nora Moseinco. A los nueve le propusieron sumarse a Magazine For Fai: “Me divertía mucho el trabajo, pero en el secundario me empecé a alejar porque quería ser un adolescente normal, hasta que me volví a dedicar con fuerza a la actuación”.

Noticias: Desde el 2006 lo llaman para hacer una o dos películas por año, ¿qué cree que interesa de usted a los directores?

Martín Piroyansky: (piensa) No sé, pero está buenísimo que me llamen. Hice bastante, pero igual tuve un impase y ahí me dediqué a dirigir: filmé mi primer corto, y después el segundo. A partir de ahí, cada momento libre que tengo genero cosas.

Noticias: O sea que la dirección surgió para paliar el tiempo muerto.

Piroyansky: En realidad, el primer corto lo hice mientras estaba en “Socias”, intervenía bastante, pero tenía ganas de dirigir y probé. Sobre todo para ver cómo narraba… Me gusta tener esa libertad, y también me gusta mucho escribir.

Noticias: En su segundo corto (“No me ama”), además de dirigir, actúa, ¿se manejó bien en los dos roles al mismo tiempo?

Piroyansky: No es algo práctico a nivel producción, pero no tengo que dirigir a un actor y ya sé lo que quiero. Como soy bastante exigente conmigo mismo, mis planos tardan un poco más en hacerse porque me cuesta quedar satisfecho; todo lo que no se refiere a mí lo saco más rápido. Me pongo muy crítico conmigo, eso es lo único que entorpece el rodaje.

Noticias: ¿La autoexigencia le permite disfrutar de lo que hace o padece cuando se ve en el cine, por ejemplo?

Piroyansky: Me da mucho vértigo, pero depende… Soy muy amigo de (el director) Daniel Winograd y las veces que hicimos algo juntos fuimos a una recorrida de cines: en una tarde vamos a varios para ver la reacción del público. Vemos qué pasa, pescás algún comentario… es divertido. Por suerte nunca escuché algo feo, pero sí me pasó de llegar a cines vacíos, eso es muy triste.

Fotos: Juan Ferrari.
Producción: Patricia Mogni.
Agradecimiento: Elementos Argentinos (www.elementosargentinos.com.ar)

Más información en la edición impresa de la revista.

 

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