Personajes / 27 de Diciembre de 2012

Gabriela Grobocopatel (46)

“Mis pinceles estuvieron esperándome”

Accionista de Los Grobo, cambió los agronegocios por la pintura. La calma de Carlos Casares, los rindes del campo y afectos perdurables.

"Pintar es conectarse con el sentimiento profundamente y expresar lo que siento sin hablar, me hace sentir en otro mundo. No pinto personas, pero están presentes en mi obra”.

Sus raíces están en el campo, nació, se crió y vive en Carlos Casares. Gabriela Grobocopatel es empresaria y artista plástica. Accionista de Los Grobo, uno de los grupos agrícolas más importantes del país, estudió comunicación social, tiene posgrados en marketing y agronegocios y uno de management en Chicago. Durante años se calzó el traje de empresaria, pero su vocación más profunda siempre estuvo en el arte. Hoy cumple su sueño y se dedica de lleno a la pintura. Fanática de la decoración y los objetos, los zapatos y los accesorios, es una mujer sencilla y agradable que reivindica haber criado a sus cuatro hijas –Constanza (23), Eloísa (21), Manuela (15) y Emilia (9)– en la libertad de un pueblo del interior. Está casada desde los 21 con Germán von Wernich y según cuenta, no hay nada como vivir en el campo.

Noticias: ¿Qué prevalece en su vida, la empresaria o la artista plástica?

Gabriela Grobocopatel: La artista plástica. Durante años hice de todo en la empresa, los trámites en el banco, las liquidaciones de las ventas de girasol, fui secretaria, trabajé en tesorería y finanzas, formé y fui gerente de compras y contrataciones. También desarrollé las áreas de comunicación y marketing y de servicios internos. Era más joven, tenía más energía y la familia estaba muy activa en Los Grobo. Con los años decidimos dejar el management en manos de profesionales. Había estudiado dibujo y pintura desde los siete años y después el profesorado en Artes Visuales y mi sueño era dedicarme de lleno al arte. Me profesionalicé en agronegocios, pero mis pinceles estuvieron esperándome siempre. Desde hace un año no tengo tantas responsabilidades en la empresa, estaba como directora de responsabilidad social y nombré un reemplazante. Era hora de cumplir mi sueño postergado y no estoy arrepentida.

Noticias: ¿Qué es pintar?

Grobocopatel: Conectarse con el sentimiento profundamente y expresar lo que siento sin necesidad de hablar, me hace sentir en otro mundo. Primero usé y pinté alambres como un homenaje a la agricultura. Después, molinos, como símbolo de agua, vida, tierra y libertad y también como algo que revuelve palabras, que van y vuelven. Luego pinté postes e hice intervenciones sobre mapas y ahora estoy con una serie de cardos que se vuelan o que quieren volar y no pueden. Lo asocio con la gente que debe irse de las pequeñas ciudades a la fuerza y con la que se va sin rumbo. No pinto personas, pero están presentes en mi obra.

Noticias: ¿Le costó exponer?

Grobocopatel: Sí, creía que había que ser Picasso, me daba mucha vergüenza y pensaba que me faltaba carrera. Finalmente, en el 2010 una amiga concejala me propuso hacer una exposición en el Concejo Deliberante de Casares para el bicentenario. Me di cuenta que necesitaba mostrar la obra para que fuera completa. Fue maravilloso, estuvieron mis compañeros de colegio, entre ellos el intendente, mi primera maestra, y todos se sintieron identificados con los cuadros. Después expuse en Pehuajó y en San Isidro. Creí que mi obra no iba a pegar en la gran ciudad, pero pegó. Mi obra estuvo en Punta del Este, en una bienal latinoamericana y dos galerías de Miami, y acabo de exponer en Red Dot Fair de esa ciudad. Siempre viajo a ferias y museos como parte de mi formación. Este año estuve en la Frieze de Londres y la FIAC de París. Y aproveché para hacer un curso en Londres y con ese grupo fuimos a la Riviera Francesa, donde se inspiraron artistas como Picasso, Matisse, Braque, que a su vez me inspiran a mí.

Noticias: A su hermano Gustavo se lo conoce como “el rey de la soja”. ¿Está de acuerdo con ese título?

Grobocopatel: Él se ríe mucho y dice que es el único rey de la provincia de Buenos Aires. La soja es muy importante, pero también tenemos maíz, trigo, girasol, y somos una empresa regional con presencia en Brasil, Uruguay, Paraguay, y multilocal porque la cultura Grobo está en todas partes. Tenemos una red de más de 10.000 pymes entre proveedores y clientes y queremos generar un espíritu innovador en la gente que se relaciona con nosotros.

Fotos: Eduardo Giménez.
Producción y maquillaje: Esteban Vedia.
Ropa: Vevù Prive.
Accesorios Escuela de Sirenas

Peinó: Sebastián Bielous para Estudio Calcagno – Bielous.

Más información en la edición impresa de la revista.

 

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