Danza / 27 de diciembre de 2012

danza

Todo un año en movimiento

2012 fue un año especialmente grato para los balletómanos. Junto a las dos principales compañías de danza clásica (Colón y La Plata) funcionando a pleno, y el Ballet del San Martín y la Compañía Nacional de Danza como puntales de lo contemporáneo, la actividad privada tuvo especial protagonismo.

Por

El Ballet del Colón abrió el fuego en abril con ‘Carmen’, creada por Mauricio Wainrot en el 2007 para el Royal Winnipeg Ballet de Canadá. La reposición de ‘La sylphide’, que Pierre Lacotte (sobre Taglioni) montara para el elenco en 1973, trajo nuevamente al escenario de la calle Libertad uno de los paradigmas del ballet romántico, con Karina Olmedo como intérprete ideal. Luego de ‘Baile de graduados’ en vacaciones de invierno –con escasísimas cuatro funciones–, de una olvidable reposición de ‘La bella durmiente del bosque’ de Karl Burnett, y de una Gala Internacional con bailarines del Berlin Ballet, Ópera de Berlín, Ópera de Munich y Royal Ballet de Londres, vino la segunda edición de ‘Trilogía neoclásica’, con los estrenos de ‘Fuga técnica’ de Eric Frederic –puro virtuosismo y vértigo– y ‘Before nightfall’, bella obra del holandés Nils Christe, confiada al sector más afianzado de la compañía. El broche de oro lo puso ‘Onieguin’, maravilla del teatro bailado del siglo XX, con coreografía de John Cranko.

La compañía de La Plata comenzó su año con ‘El lago de los cisnes’ y acompañó a Eleonora Cassano en su eterna despedida de la danza, con ‘La bayadera’. Una función en el Luna Park permitió apreciar la extraordinaria solvencia de la Orquesta Académica de Buenos Aires, dirigida por Carlos Calleja. Se repuso el magnífico ‘Coppelius, el mago’ de Marcia Haydée, y luego ‘La bella durmiente del bosque’ de Mario Galizzi, espléndida versión que debería recobrar también el Colón.

Dos estupendos programas mixtos con obras de Prado, Garat, Rotemberg, Casella y Lesgart, y actuaciones en el Teatro Solís de Montevideo, preludiaron el estreno en noviembre de ‘Flamma flamma’ de Wainrot por el Ballet del San Martín, que transita un excelente momento, como también la Compañía Nacional de Danza, en el Teatro Cervantes.

Por el lado privado, fue intensa la actividad en el Teatro Coliseo. A pesar de la frustrante cancelación de la actuación de la estrella Sylvie Guillem, tuvimos la visita del legendario Ballet de Kiev con ‘Don Quijote’, y las tres funciones del abono del Grupo Ars: ‘Nouvelles virtuosités’ con los jóvenes bailarines del Ballet de l’Opera de Paris en mayo, la Segunda Gala de Ballet en agosto, y ‘Kings of the dance’ en noviembre, que constituyeron lo mejor de la temporada, y donde pudimos ver en acción a algunos de los mejores bailarines internacionales actuales: Daniil Simkin, Angel Corella y Marcelo Gomes (American Ballet Theatre, EE.UU.), Marianela Núñez y Thiago Soares (Royal Ballet de Londres, Reino Unido), Guillaume Côte (Ballet Nacional de Canadá) e Iván Vasiliev (Ballet del Teatro Mijailovski), por ejemplo. Y, como corolario, ‘Kings of the dance’ fue la revelación del año, por su novedosa concepción y la calidad artística de sus cinco intérpretes masculinos.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *