Costumbres / 1 de febrero de 2013

punta del este

Tragos y platos de moda

La costa de Uruguay tiene clásicos a la hora de comer. Pero cada año se agregan novedades al menú esteño. Los lugares y manjares top.

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Comer en Punta del Este en temporada es un rito social. Su encanto, mucho más allá de costos o necesidades nutricionales, pasa por tres ejes fundamentales: qué se come, dónde y con quién. Cada temporada, los chefs renuevan propuestas y presentan innovaciones. Así, hay platos y tragos que son el boom del año, y no pueden dejar de probarse. Pero hay también ciertas tradiciones inevitables, lugares a los que “hay que ir” para “ser parte” y platos que son el espíritu mismo del balneario.

Este año, las modas gastronómicas están fuertemente influenciadas por la creciente afluencia de turistas brasileños, en especial paulistas. Gracias a ellos, se imponen las combinaciones tropicales y la coctelería colorida y frutal. Pero también, consecuencia del público del país “mais grande do mundo”, se revaloriza la hamburguesa (siempre artesanal, en los circuitos top, inclusive con carne mezcla de res y cerdo) y se instala fuerte la parrillada -que incluye “picanha”, corte favorito por aquellos lares-, siempre de novillo de angus, como marca el gusto popular uruguayo, y casi como un intento de detener la avanzada del “pescado crudo” como elemento central de los platos de moda. Ah, sí: el sushi, el ceviche y los carpaccios están a la orden del día como una opción fresca y a la vez gourmet.

Tradición. “Rex”, en La Barra, sigue autoproclamándose la chivitería más cool del sistema solar y, a decir verdad, hacen honor a su tradición con sus sandwiches enormes y su ambiente que recrea, en forma bastante estilizada, por supuesto, el estilo de los “diner” norteamericanos. Las mesas en la vereda no son la mejor idea del mundo en un lugar con tan alto tránsito y, a decir verdad, más que resultar un lugar amable donde tomar una cerveza -en general de las marcas locales, aunque corre también la Stella Artois y la Miller- acaba siendo una especie de sala de espera para los que aguardan una mesa en el interior del local, algo que, en el pico de la temporada, requiere de paciencia zen.
Menos concurrido aunque igual de eficiente, y apenas cruzando la calle, “La Pasiva” es otro clásico esteño. Tanto en su local de La Barra como en el de la calle Gorlero se destacan, además de los sempiternos chivitos, la pizza “a la uruguaya”. Cuadrada, a la piedra y con una cantidad de muzzarella (siempre Conaprole, la marca favorita de lácteos en Uruguay) como para asegurar un tránsito lento de magnitud. Simpático y al paso, el local de La Barra ha resultado el elegido de varias figuras de la tele. Se puede ver entre sus comensales caras como la de Fernando Niembro y las de las hijas de Marcelo Tinelli, acompañadas por sus respectivos novios.

Pese a su ubicación estratégica, “Rex” ha dejado de ser el favorito de los famosos, que eligen lugares como “Flo” (también en La Barra) o “La Huella”, en José Ignacio. “Flo”, donde mandan las ensaladas abundantes y hechas siempre con productos muy frescos, es el favorito del mundillo empresario y de algunas megaestrellas como Susana Giménez, que pasa por ahí en sus escasas salidas al mundo exterior. “La Huella”, en cambio, se inclina por las tapas a toda hora y las carnes rojas con preparaciones gourmet. Aquí sí las esperas para conseguir mesa pueden tomar, a toda hora, tiempo suficiente como para entrar en cuadros de desnutrición, aunque los sillones ubicados en el exterior y el parador playero sirven de lugar de relax para picotear algo y tomar un daikiri mientras se aguarda que personajes como Jorge Lanata, Marcela Tinayre o la familia Latorre a pleno liberen una de las ansiadas mesas.

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