Deportes / 15 de febrero de 2013

boom del rugby femenino

El dolor tiene cara de mujer

A los empujones, las rugbiers argentinas y del mundo se ganan su lugar en las canchas

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Empujan y chocan. Saltan y corren. Se caen y se vuelven a levantar. Pero, sobre todo, tacklean. Haga frío o calor, siempre tacklean. No se trata de Felipe Contepomi convirtiendo un penal. Son mujeres que, lejos de abandonar el rimmel o las minifaldas, cada fin de semana se miden con dureza detrás de una pelota ovalada. Allí, en el campo de juego, despliegan potencia física descomunal, mientras que afuera viven como cualquier otra mujer. Viven como damas, pero juegan como leonas o, mejor dicho, como Pumas. Porque ellas, en el caso de la selección femenina de rugby, se llaman Las Pumas. Empezaron un puñado de aventureras hace poco más de quince años. Hoy el número de clubes crece año a año. Y apunta a las grandes ligas mundiales, donde el tradicional rudo deporte masculino está siendo asediado, sin prisa y sin pausa, por las chicas más duras del planeta.

Elite global. Inglaterra, Francia, Irlanda, Italia, Escocia y Gales están sacudiendo los ratings televisivos de programación deportiva y los sitios de apuestas con los electrizantes partidos que está ofreciendo por estos días la Copa Seis Naciones en versión femenina, creada en el 2001. La “Messi” de la pasión ovalada inglesa, Abigail Chamberlain, es una de las atracciones del rugby británico, que no para de ganar adeptos y adeptas. Ya hay unas 14.000 chicas registradas para practicar la exigente disciplina en esta temporada; el doble de lo que había hace una década. Y en los “campus” universitarios de los Estados Unidos, también los tackles, los scrums y los kicks son furor. “Una vez que lo probaste, querés más y más”, se entusiasma Chamberlain, quien a los 28 combina su trabajo como docente de educación física con la pasión que la consume y que, con la mira en el próximo mundial femenino del 2014 en Francia, la tiene entrenando más que nunca. Abdominales durísimos, piernas de hormigón y brazos de acero son los ideales a lograr en el gimnasio, rutina apoyada con una dieta muy cargada de carbohidratos.

Más información en la edición impresa de la revista.

 

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