Restaurantes / 21 de marzo de 2013

resto

Diez años en la cresta de la ola

“Sarasanegro”. San Martín 3458, Mar del Plata. (0223) 473-0808. Cocina de autor. Martes, sábados y feriados de 20.30 al cierre. Reservas. Tarjetas. Menú 5 pasos: $ 148. Precio promedio: $ 250.

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Fernanda Sarasa y Patricio Negro se conocieron estudiando cocina en el Instituto Argentino de Gastronomía (IAG), y luego trabajaron varios años en cocinas de España e Italia. En el 2003, ya casados, decidieron volver a Mar del Plata –ciudad natal de Fernanda–, a abrir un restaurante con su sello personal. Tuvieron la gran idea de abrir un tipo de restaurante que no existía en Mar del Plata: de alta gastronomía, que aprovechara la pesca y los productos locales. El éxito fue casi inmediato. En el 2005, Patricio ganó el Cucharón de Oro al mejor cocinero y a partir de allí, “Sarasanegro” se posicionó como el mejor restaurante de Mar del Plata. Hoy tienen una sucursal en Playa Grande, con Damián Gianmarino a cargo de la cocina (que en invierno abre de jueves a domingo); y una clientela que siempre vuelve.

Este año “Sarasanegro” cumple 10 años de vida, y el esmero y talento se mantienen intactos. No es fácil tener un restaurante de esta categoría en Mar del Plata. A pesar de su fiel clientela local, el turismo siempre suma y los meses de invierno se hacen largos. Aún así “Sarasanegro” mantiene la calidad todo el año. La cocina de Patricio Negro es refinada y privilegia el respeto al producto. Utiliza una pesca fresquísima, en preparaciones sutiles y originales. Vieiras marinadas con cous cous de tomate, sopa de mejillones, lenguado asado con hinojos glaseados y romesco, salmón blanco con ajoarriero, arroz cremoso de langostinos son algunas de las tentadoras entradas y platos principales de la carta. También hay algunas opciones, pocas, de otras carnes, pero le recomendamos que no se pierda la pesca. La carta cambia según lo que hay en el mercado, así que es posible que le toque en suerte, por ejemplo, el tiradito de pez luna, un manjar difícil de encontrar. De pre-postre, no se pierda el queso Mar del Plata con miel en su panal y semillas de amapolas. Una gloria. De postre, carpaccio de ananá (cortado a lo largo con una fiambrera) con frutillas maceradas en albahaca.

La experiencia en “Sarasanegro” se potencia con una excelente selección de vinos, así que déjese guiar por los consejos del sommelier Cristian Vellini. Lo único aún no resuelto es la ambientación. Ubicado en un viejo almacén de techos muy altos, con paredes marrones y pinturas hiperrealistas del mar, obra de Luis Marzoratti, el lugar tiene una cierta frialdad. Pero toda la calidez que le falta al salón está en el servicio. Fernanda se encarga personalmente de asesorar, sin invadir. La iluminación colabora en crear intimidad y obliga a poner el foco en la cocina.

Empezando por el nombre, “Sarasanegro” es una prueba de que la unión hace la fuerza. Sus dueños insisten en que su éxito se debe en gran parte a su equipo: Natalia Crotta, Juan Falco y Alex Muedra, en cocina; Silvana González Juárez, Federico Merile y Gabriela Sarasa en el salón. Ellos forman una gran familia, llena de hijos, sartenes humeantes y buenos platos. Y esa calidez, se siente en el sabor.

 

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