Mundo / 5 de Abril de 2013

El Papa Francisco

El fantasma de un atentado

Temor en el Vaticano por la seguridad de un Pontífice poco afecto a las normas de protección. Enemigos y reformas de fondo.

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Temor en el Vaticano por la seguridad de un Pontífice poco afecto a las normas de protección. Enemigos y reformas de fondo.

Rechaza el papamóvil blindado, elige mezclarse con la gente, esquiva el uso de chaleco antibalas, vive fuera del Palacio y encima promete acabar con las mafias enquistadas en el Vaticano. Son escalofriantes las semejanzas por el contacto con los fieles entre Francisco y Juan Pablo II, aquel Papa que en 1981 fue baleado desde la multitud que se congregaba en la Plaza San Pedro. El fantasma de un atentado contra el Papa argentino comenzó a manifestarse a ambos lados del océano casi con su asunción y fue creciendo con los días. “Tengo miedo por él. En las sociedades europeas hay un montón de desquiciados… Si acá lo insultaban en el subte allá podrían matarlo”, aseguró un importante obispo criollo que lo conoce bien. Más pesimista, un argentino que hace años transita los pasillos de la Santa Sede comentó: “De ahora en más va a tener que cuidarse. Son miles de millones de euros en danza y por esa plata los mafiosos de siempre no dudan en matar a Kennedy”.

Con la celebración de Pascua terminó la luna de miel papal. De ahora en más, Francisco deberá cumplir con la misión que le confiaron los cardenales afines durante el cónclave: eliminar la corrupción vaticana, tarea que no termina en decidir qué hacer con el tristemente célebre banco que está en boca de todos. El banco Vaticano es solo otro eslabón de una larga cadena que incluye tráfico de influencias, corrupciones varias y entronización de personajes siniestros. La pregunta clave es: ¿Saldrá vivo de semejante cruzada? Porque algunos de su compañeritos largaron el biberón hace rato, y en eso de hacer “travesuras” son los primeros de la clase. El club de preocupados por nuestro Papa criollo está creciendo y desde el miedo por su salud hasta elucubraciones sobre posibles magnicidios hay de todo y para todos los gustos.

Es probable que quienes esperan cambios radicales por parte de Francisco en el terreno dogmático se queden con el pincel en la mano, el famoso acercamiento a la gente que pregona el Papa no pasa solo por “tener olor a oveja”, la corrupción interna es uno de los principales dramas de la Iglesia actual. Aunque algunos se apresuraron a bautizarlo como el “nuevo Papa bueno”, lo cierto es que Francisco fue elegido por un motivo opuesto a la bondad. De todos los capitostes que estuvieron en danza es el único capaz de meter miedo entre los chicos malos. Pisando los 77 años, una vida sencilla y enfermedades que lo persiguen, el Papa no llegó a lo más alto de su carrera para hacer un papado insípido o disfrutar de las estatuas romanas (al menos eso supusieron los votantes). ¿Se vio obligado por las circunstancias? Los que escucharon su discurso en el precónclave aseguran que, además de ser el mejor, fue brutalmente aplaudido y alguien que busca no ser elegido se queda callado. Hoy por hoy, la Iglesia parece tener una única salida: que Francisco vaya por la santidad. Al mismo tiempo aumenta el temor de que ese viaje hacia la santidad se “acorte”.

Misión difícil. Cuando Benedicto XVI comenzó su reinado era lo más parecido a un atleta de alta competición, dos años después ya representaba un emblema de ancianidad. A Francisco lo espera una misión devastadora. Por eso el mítico “Recen por mí” adquiere dimensiones muy concretas en su papado. Puede enfermar, morirse o incluso terminar asesinado; esta última posibilidad, curiosamente, ya comenzó a sonar fuerte y para muchos dista de resultar descabellada o fantasiosa. “Hará cambios si lo dejan”, afirmó un importante sacerdote español la semana pasada. Algo más lejos de las conspiraciones intestinas, otros se inclinan por los peligros de la demencia: “Me preocupan más los locos sueltos que un atentado interno en la Iglesia. Hoy, cualquier manto de sospecha sería letal para nosotros y nuestra supervivencia; eso sí, llega a pasar algo y la gente va a pensar que fue hecho a propósito”, respondió off the record uno de los pocos obispos amigos que lo visitó estos días.

Para leer la nota completa, adquiera online la edición 1893 de la revista NOTICIAS.

 

4 comentarios de “El fantasma de un atentado”

  1. NADA LOCO LO DEL ASESINATO…
    O PORQUE QUE CREEN QUE ELEGIERON UN PAPA SUDACA???..
    PARA QUE PONGA LA CABEZA….Y EL LO SABE…POR ESO PIDE QUE RECEN POR EL…
    MUY ILUSORIO QUE PUEDA DESTRUIR ALGO DE LO QUE PASA….LA GUITA MANEJA EL MUNDO,,,Y ESTE PAPA BUENO SE LAS VA A SACAR???
    NI AHI…..NO SE SI ME EQUIVOCO…PERO DE ESTA NO SALE BIEN
    OJALA ME EQUIVOQUE…

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