Personajes / 5 de abril de 2013

Bruno Arias: “No abrimos la boca solo por cantar”

Jujeño y premio Consagración en el Festival de Cosquín 2013, cantó en China, Corea y presenta su primer disco, “Kolla en la ciudad”.

Artista popular. Tocó gratis en villas, comedores, parques y plazas, en festivales solidarios: “Sin banderas, me sumo a las causas justas”.

El escenario queda chico. Es un desfile de cantores y músicos que alineados por un mensaje común –hacer que se oiga la voz de nuestros pueblos originarios– despierta en el público la emoción más profunda. Cantan, bailan, gritan y lloran al compás de huaynos, sayas y bailecitos. En La Trastienda Club, el jujeño Bruno Arias, “Consagración Cosquín 2013”, logró reunir una multitud que lo sigue y lo aplaude con fervor pero le rinde culto con el silencio. Simple y esencial, este chico que se siente “Kolla en la ciudad” –nombre de su último CD– no dejó cuerpo ni alma sin estremecer, tocando a fondo las cuerdas un tanto desafinadas de nuestra identidad. Ahora vive en Buenos Aires, pero nació en El Carmen. “Está a 20 kilómetros de San Salvador de Jujuy, en la zona de Perico del Carmen. Es el pueblo de Jorge Cafrune, muy turístico, con dos diques. La gente vive de la producción del tabaco y también del gusano de seda. Hay muchos festivales folclóricos, uno en honor a Cafrune”, detalla.

Noticias: ¿Adoptó la música folclórica de chico?

Bruno Arias: Sí, porque en Jujuy esa música está presente todo el tiempo en las calles. Pasa una virgen en procesión y tocan quenas y redoblantes. Si uno va a la cancha, hay un huayno que suena en la tribuna. Y si uno va a una manifestación, a reclamar algo, también se toca y se canta. El folklore está instalado.

Noticias: ¿Usted califica su música, su formación, como netamente folklóricas?

Arias: Me formé escuchando y estudiando folklore tradicional. Claro que a esas canciones típicas les damos un aire fresco. Usamos instrumentos eléctricos, desde un bajo a un charango. Somos un grupo de seis músicos, de entre 20 y 30 años, con la fuerza y la actitud rockera sobre el escenario. Tocamos bajo, batería, charango, guitarras, percusión, vientos andinos como samponias y quenas; ahora incorporamos flauta traversa. Y por supuesto, voces.

Noticias: ¿No recibió críticas de los puristas por contravenir lo tradicional andino?

Arias: Todo lo que venimos haciendo lo fundamentamos. No hay una crítica, porque no hay una distorsión del género. Si es un huayno lo tocamos como lo que es, dándole un sonido nuevo desde lo técnico.

Noticias: ¿Cómo se vinculó con Jaime Torres?

Arias: A Torres lo conocí en Jujuy, en el Tantanaku. Cuando llegué a Buenos Aires entré en un bar, pintó una guitarra, me escuchó Jaime que estaba ahí de casualidad y me invitó a tocar en un programa de tevé; después fui voz en su grupo y eso me sacó del circuito de las peñas: ¡empecé a presentarme frente a 10 y 15 mil personas!

Noticias: ¿Tocó y cantó en China y Corea?

Arias: En el 2010 fui a Expo Shangai con artistas como Peteco Carabajal, Jaime Torres y Pedro Aznar; yo lo hice representando la música andina de nuestro norte. Los chinos recibieron muy bien nuestra propuesta. Todo lo que viene de Perú, de Bolivia, de la Puna, es muy apreciado. Cuando llegué al aeropuerto se oía “El cóndor pasa”. También el trabajo de Ricardo Vilca (cantautor jujeño), que grabó con la banda de rock Divididos, supo fusionar ritmos puneños con música clásica. Eso nos abrió puertas.

Fotos: Alfredo Nardini. Producción: Patricia Mogni. Agradecemos a Charola de Amapolas y No Pánico (www.nopanico.com.ar)

Para leer la nota completa, adquiera online la edición 1893 de la revista NOTICIAS.

 

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