Costumbres / 5 de abril de 2013

Televisión

Panelistas hasta en la sopa

Con terna propia en los Martín Fierro, ganaron tanto protagonismo que compiten con los conductores. Fotos.

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Periodistas de trayectoria dispar apuntalan al unísono el discurso oficial y entrevistan funcionarios a los que nunca contradicen.

La mejor forma de saber para qué sirve un panelista es analizar la carrera de Mariana Fabbiani. Protegida en el programa “RSM” por un grupo de compañeros que funcionaban de sostén, la nieta del genial Mariano Mores se veía cool, lucía inteligente y hasta un poco atrevida; en cuanto la lanzaron solita y su alma a las aguas turbias de “El artista del año”, fue lo más parecido a una Barbie bien vestida acosada (con justa razón) por esa Nacha Guevara “sedada” que debió respirar varias veces para no tratarla peor que a los participantes del malogrado envío. El director de orquesta podrá ser bueno, malo o regular, pero si los músicos zafan el resultado final será siempre aceptable. Claro que cuando hay que taconear sobre el escenario sin compañía, no hay blancura dental que valga.

Profesionales. Aunque los cortan en la mitad de una frase, suelen reemplazarlos sin aviso y al lado de un periodista serio puede convivir una vedette, los panelistas fueron ganando terreno y hoy, además de hablar de otros, se convirtieron en estrellas; tanto que si llegan a divorciarse son perseguidos al más puro estilo Hollywood. Le pasó a Evelyn von Brocke, y eso que su marido era Fabián Doman, no Luciano Castro. Si quieren otra muestra de su trascendencia creciente, ya fueron incluidos en la terna de los premios Martín Fierro. Ahora, ¿cuál será el criterio para elegirlos? Porque una cosa es disparar al bulto y decir “son funcionales a la tele”, y otra muy distinta hacer distinciones individuales. Que hay gente destacada resulta evidente, que se destaquen implica un montón de factores, no todos manejables por el ternado.

Por ejemplo, Beto Casella logró que su programa “Bendita” se caracterice por un grado notable de armonía entre conductor y miembros del panel, además tiene participaciones interesantes como la del diputado provincial y abogado Mauricio D´Alessandro, ¿quién merece un premio ahí? Dentro del mismo canal, en “Duro de Domar” Guillermo Pardini parece número puesto (es el decano de los panelistas), al mismo tiempo y dejando de lado las ideologías, tienen otros periodistas buenos que se las ingenian para meter algún concepto en medio del jolgorio generalizado. “678” podrá ser oficialista hasta lo asfixiante, de todas formas le dan espacio a Dante Palma, profesional joven y con futuro que, seguro, superará este enamoramiento kirchnerista ciego que lo viene acosando mal.

En una línea similar a la de Casella, Santiago del Moro no sólo se las ingenió para armar un buen panel, especialmente en “Intratables”, sino que actúa como si las personas que lo rodean fueran más importantes que él, “gentileza” que suaviza cualquier barbaridad que aparezca en el envío. En “Dale la Tarde” todavía están acomodando muebles aunque se nota que Mariano Iúdica prefiere lidiar con el panel a enfrentar los devaneos de Florencia Peña.

Para leer la nota completa, adquiera online la edición 1893 de la revista NOTICIAS.

 

 

3 comentarios de “Panelistas hasta en la sopa”

  1. ejemplo el viejo cassella y delmorro. panelistas mleducados, prepotentes irrespetuosos. le faltan el respeto a las figuras!!! cansan ninguno de estos bodrios mide mas de 6 puntos y ellos se creen artistas de terror!

  2. Los programas con “panelistas”son de terror. Interrupciones entre ellos,risotadas,miraditas complices etc.forman parte del menu diario de mediocridades de estos adefecios televisivos.

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