Música / 12 de Abril de 2013

musica

Barro y “grunge”

Pearl Jam cerró ante una enorme multitud la segunda jornada del Pepsi Music.

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El movimiento conocido como “grunge” o “sonido de Seatlle” es una especie de subgénero rockero que nació por esa zona de los Estados Unidos en las últimas décadas del siglo pasado. Ligado a otras etiquetas como el hardcore, el punk o el heavy metal, tuvo como características salientes su espíritu alternativo, su sonido crudo y sus textos fuertemente críticos. En ese contexto debemos ubicar a Pearl Jam, la banda oriunda precisamente de ese lugar, y que acaba de pasar por tercera vez por nuestro país. Pero, aunque hace rato que dejaron de ser un grupo alternativo y que ingresaron por la puerta grande al meganegocio del espectáculo, siguen conservando esa frescura, esa entrega y ese respeto por su propio mensaje con el que nacieron.

Eddie Vedder en voz, Stone Gossard y Mike McCready en guitarras, Matt Cameron en batería y Jeff Ament en bajo integran este combo que, después de más de 20 años de existencia conserva prácticamente idéntica su formación inicial. Vedder, con sus remeritas de cuello redondo y sus camisas a cuadros –muy “grunge”, casi un uniforme– es quien se lleva la mayor atención. Es él quien intenta balbucear algunas palabras en castellano, quien tiene una frase emotiva para los que estaban en ese momento bajo el agua, quien da consejos para convivir más cariñosamente entre los humanos y quien canta con una potencia tal que sostiene muy bien los tiempos y la dinámica del show. No necesitan de grandes recursos escenográficos; una tela que simula parlantes de fondo y un par de pantallas son suficientes. Pero nada sería posible sin las guitarras enloquecidas de Gossard, las bases imprescindibles de Ament, o la solvencia del grupo completo. Ni, por cierto, sin una lista de temas que no se armó para presentar un nuevo disco –porque no lo hay– sino por el exclusivo placer de tocar y de entusiasmar a una multitud –los organizadores hablaron de más de 60.000 personas– que se acercó para acompañarlos en el descampado de la Costanera Sur. El concierto arrancó unos minutos más tarde de lo programado con “Release” y terminó dos horas después, bien pasada la madrugada, con ”Yellow Ledbetter”. En medio de eso, pasaron títulos como “Wishlist”, “Daughter”, “Black”, “Even Flow”, “Elderly Woman Behjind the Counter in a Small Town”, “Alive” o el “cover” de The Ramones “I Believe in Miracles”.

El show de Pear Jam fue el cierre de la segunda jornada de un festival por la que también pasaron, entre otros, The Black Keys, Hot Chip, The Hives, Alabama Shakes y Two Door Cinema Club; aunque la enorme mayoría solo tenía interés en el grupo de Seattle. Y vale agregar que, la incomodidad para llegar, la falta de medios de transporte y lo inhóspito del lugar –sobre todo cuando el clima y el barro no ayudan– siguen haciendo de este un espacio muy poco apropiado para espectáculos masivos.

 

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