Showbiz / 3 de mayo de 2013

Cine de terror

La industria del susto

Más baratas que los tanques, las películas de terror apuestan a la adrenalina y funcionan en la taquilla.

Por

Hermanos y socios. Andrés y Bárbara Muschietti, de Argentina a Hollywood; de la publicidad al cine comercial. Son el talento detrás de "Mama".

Los vengadores”, la película más taquillera del 2012, costó 220 millones de dólares. A varios cuerpos de distancia, “Argo” –ganadora del Oscar a mejor película– costó 44 millones de dólares. Pero hay más en la industria del cine “Clase Triple B”: bueno, bonito y barato.

“Mama”, una de las favoritas del momento, tanto de la crítica como del público, solo necesitó 19 millones de dólares para erizarle los pelitos de la nuca y sacarle algún que otro grito de espanto a la platea. Sin sacrificar calidad pese a su bajo presupuesto, lleva recaudados más de 135 millones de dólares a nivel mundial, vuelve a poner en la cartelera un género por momentos olvidado (el terror clásico, sin necesidad de “gore” y excesos de tripas sangrantes) y, de paso, le demuestra a la industria que no hace falta el presupuesto de la deuda externa de un país mediano para financiar buen cine.
Detrás de la obra hay dos argentinos –emigrados a España, desde donde consiguieron el apoyo de Guillermo Del Toro para su opera prima–, los hermanos Andrés y Bárbara Muschietti. El, director. Ella, productora. A cuatro manos, autores del guión. Ambos, a dos voces, explican a NOTICIAS detalles y secretos detrás el fenómeno.

Noticias: ¿Por qué “Mama” es sensiblemente más barata que otras películas?

Bárbara Muschietti: El costo de producción fueron unos 19 millones de dolares, pero al ser una coproducción Española-Canadiense, que contó con el apoyo de ambos países, ese costo se reduce aproximadamente un 40%.

Noticias: ¿Cómo se financió? ¿Hubo sponsors? ¿Qué incidencia tiene el esponsoreo en la financiación de una película?

Bárbara Muschietti: Lo de los sponsors es en gran medida un mito. A menos que un megaactor muestre un reloj en pantalla por diez segundos –como sucede en las de James Bond, algo que dudo que vaya a pasar en nuestras películas– las marcas no sueltan dinero. A lo sumo, te “prestan” productos. Nosotros usamos varias marcas en “Mama” para darle veracidad a la historia. Algunas nos prestaron producto para rodar, y otras nos dieron permiso para mostrarlas, pero al menos que tengas un “tie-in”, las marcas no están interesadas en financiar cine.

Noticias: En la era en que los tanques se enfocan en las películas de acción o ciencia ficción, ¿qué es lo que hace al terror atractivo para el público? ¿Y qué es lo que lo hace atractivo para los productores y los grandes estudios?

Andrés Muschietti: Primero aclaremos algo: hay un gran porcentaje del público al que las películas de terror no les gustan. Para ellos, sentir miedo en un cine resulta ser una experiencia negativa. También están los inmunes, aquellos a quienes las “pelis de miedo” simplemente no les dan miedo. Pero para todos los otros, el placer de ir a ver una peli de terror, creo que tiene que ver con sentir emociones extremas desde un lugar seguro. A muy poca gente se le ocurriría meterse en un cementerio a medianoche y susurrar entre las tumbas en plena oscuridad. Pero verlo en una pantalla es excitante . Creo que tiene que ver con revivir emociones y sensaciones que tuvimos de niños, en una edad donde la fantasía y la realidad tenían un límite mas borroso, lo desconocido era posible y las historias de fantasmas que nos contaban tenían un impacto mucho más profundo. Por otro lado, el fenómeno es comparable con el de subirse a una montaña rusa: cuando estás en plena caída, sufrís intensamente. Pero cuando se termina te querés subir de nuevo.

Para leer la nota completa, adquiera online la edición 1897 de la revista NOTICIAS.

 

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