Personajes / 3 de mayo de 2013

Agustín Pichot: “Muchos líderes se aíslan en el poder”

El ex capitán de Los Pumas sigue vinculado al rugby y tiene una productora de contenidos deportivos. Napoleón, política y antagonismo.

"No todo puede ser antagónico, unitarios y federales. No podemos vivir agrediéndonos, tenemos que aprender a construir, así evoluciona una sociedad. Brasil lo demostró".

Agustín Pichot siempre quiso ser diferente. Cree que su infancia fue un claro camino hacia el éxito y que nada es imposible. De hecho, su vida es un constante desafío. Hacedor, multifacético, metódico y ordenado, prefiere una mala decisión a una duda. Tiene alma de líder. Lo demostró jugando al rugby en el Club Atlético San Isidro, luego en Inglaterra y Francia y, finalmente, cuando fue capitán de Los Pumas. En el 2000 obtuvo el Konex de platino como el mejor rugbier de la década y en el 2011 la International Rugby Board (IRB) lo incluyó en el Salón de la Fama. Dejó el seleccionado en el 2007 y el juego activo dos años después. Actualmente es miembro del consejo directivo de la Unión Argentina de Rugby y representante ante la IRB. Además, tiene una productora de contenidos deportivos, con sede en Buenos Aires y México.

Curioso y gran lector, Pichot habla de historia, filosofía, teología y política. Sartre, San Agustín, Santo Tomás, De Gaulle, Sun Tzu están en su haber. Usa la lectura para el análisis profundo y el desafío intelectual. El año pasado publicó su libro “El juego manda” (Planeta), donde da cuenta de sus experiencias y del liderazgo positivo. Le gustaría actuar en política, estuvo cerca de Mario das Neves y de Sergio Massa, pero siente que todavía no es su momento. Casado, padre de Valentina (12) y Joaquina (8), vive en una hermosa casa en San Isidro.

Noticias: En su libro dice: “Cuando hago algo, mi corazón ya pensó por mí”. ¿Cómo es eso?

Agustín Pichot: Estoy convencido de que no se pueden tomar decisiones sin tener antes un bagaje sentimental sobre las cosas. Todo lo que hago está dirigido por mi corazón, y entre mi corazón y mi cabeza hay un entendimiento perfecto de lo que necesito.

Noticias: ¿Cuándo se dio cuenta de que tenía condiciones de líder?

Pichot: Cuando me lo hicieron saber, cuando me nombraron capitán de algún equipo. Yo no evalúo el liderazgo desde mí sino en referencia a los demás, me sale naturalmente. De chico hablaba mucho, daba órdenes, y sabía que algunos chicos me seguían, quizás era seducción o carisma, pero lo veía como algo natural, en ese momento no lo interpretaba como un liderazgo.

Noticias: No había imposición de su parte.

Pichot: Cero, creo que el liderazgo que se impone no es positivo. Es de conveniencia y en algún momento se quiebra y resulta antagónico. El que te sigue es porque lo necesita y, cuando te ve débil, es el primero que va a tratar de seguir otro liderazgo. Si no hay lealtad y si todos no siguen una misma meta, es muy difícil de sostener. El liderazgo no es individual, es colectivo. Uno puede tener más influencia, marcar una dirección, pero el líder representa un montón de voluntades y tiene que hacer parte a su gente en las decisiones e involucrarse también. Eso genera confianza. Si no, es despotismo.

Noticias: ¿Cuáles son las cualidades de un buen conductor?

Pichot: Sensibilidad, capacidad de convicción, saber delegar. Muchos líderes se aíslan en el poder y ese es el gran error. Hay que repartir el poder y tratar de que cada vez más gente te tenga confianza. Que más gente sea protagonista y lidere desde su lado es la única forma de que todo el grupo crezca. Si no es una dictadura y, en algún momento, todos van a querer que el dictador desaparezca.

Noticias: ¿Se nace líder o se hace?

Pichot: Se nace. Es como si me preguntaras si yo podría ser un científico matemático o un neurocirujano, te diría que no porque no tengo el temperamento ni las características.

Para leer la nota completa, adquiera online la edición 1897 de la revista NOTICIAS.

 

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