Showbiz / 3 de Junio de 2013

NOTICIAS en Cannes

Mercado del glamour

Entre celebrities y red carpet se tejen los negocios del futuro. Quiénes son los protagonistas de las nuevas formas de vender cine.

Por

LUCES. Detrás del brillo de vestidos como el de Eva Longoria surgen grandes negocios.

Hay muy pocos eventos en el mundo del espectáculo tan importantes como el Festival de Cannes. No solo por el glamour de la alfombra roja y sus constantes desfiles de celebridades –y no tanto–, ni tampoco por los films que compiten en la selección oficial, sino porque todo junto representa una de las mayores vidrieras. Lo que pasa en Cannes se multiplica ad infinitum en los medios de todo el mundo. De allí que se convierta cada año en un objetivo para las marcas que pugnan por un mercado premium.

Es que el Festival Internacional de Cine de Cannes implica dos cosas importantes. Por una parte, una especie de “estado de situación” del séptimo arte, algo que importa especialmente a los muchos críticos, periodistas y delegados de muestras internacionales que forman parte del contingente  anual. Como decía en La Croisette Marcelo Panozzo, director del Bafici, “Cannes mueve la aguja del cine mundial”. Por otro, el enorme negocio que implica tanto dentro del cine como fuera de él.

Para que quede claro: Cannes no es un festival como cualquier otro. De hecho, no es un festival para el público, que apenas puede conseguir algunas entradas en salas laterales o al final de las colas de acreditados (este año, más de 4.000 de todo el mundo). Para concurrir a las funciones de gala, además de vestirse como el protocolo lo señala (ellas, de largo; ellos, de traje negro, camisa blanca y moño, todo indefectible) suelen concentrarse fuera de la sección de prensa pidiendo un ticket dorado o plateado a algún acreditado. A veces –pocas– tienen suerte, aunque les interesa menos el film que pasear por esa alfombra, porque desde allí un paparazzi puede transformarlos en estrellas. Una imagen en Cannes multiplica el valor del retratado o de la marca que ha colocado su nombre.

En el corazón del festival. El costado más importante de la muestra es, sin la menor duda, lo que sucede en el Mercado y sus alrededores. El Mercado es el corazón de Cannes: un stand pequeñito, minúsculo, perdido entre muchos otros, cuesta unos 300 euros al día. Allí se negocian contratos de distribución, venta de derechos para la televisión o ese nuevo y poderoso player constituido por los servicios pagos de visionado en streaming, Internet mediante, como el poderoso Netflix o el argentino y creciente QubiTV.

Para leer la nota completa, adquiera online la edición 1901 de la revista NOTICIAS.

 

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