Personajes / 11 de junio de 2013

Gabriel Rolón (51)

“Antes que nada soy músico”

El psicoanalista hace un show musical y sus libros son traducidos hasta en búlgaro. Privaciones, merecimientos y el paso del tiempo.

"Quiero que la gente me venga a escuchar recitando a Lorca, escribir algo más y que esa veta no se pierda; que no haya sido un gusto que me pude dar, sino seguir dándomelo".

Si hay algún objeto que identifica a Gabriel Rolón, y que marcará el pulso de esta entrevista, es el reloj de arena. Esos recipientes curvilíneos y transparentes, le parecen una extraordinaria metáfora de cómo el tiempo nos devora a cada segundo: “La vida de un hombre tiene sentido porque el tiempo no es eterno. Por eso me maravillan los relojes de arena, porque con cada grano que cae, me recuerda que nada es para siempre y que un día ni siquiera yo seré”. Con ustedes, Gabriel Rolón psicoanalista, escritor, músico, cantante. Autor de libros que son un boom editorial y se tradujeron hasta en búlgaro. O un tipo apasionado que se animó a hacer suyo el desafío de ganarle al tiempo y que, a su vez, disfruta de cómo se desgrana la vida.

Noticias: Bromea con que es psicólogo porque no pudo ser músico, ¿no?

Gabriel Rolón: Sí, claro. Una vez me preguntaron cuál era mi segunda pasión y contesté que la Psicología. Antes que nada soy músico, hice todo lo posible por serlo. Estudié canto, piano, guitarra, armonía y composición, soy profesor de música. Hay personas que han venido al mundo con un talento innegable y otras que se hacen a base de esfuerzo y estudio. Yo soy de las segundas y hago mía una frase de Freud: “Soy un hombre afortunado, en la vida todo me ha sido… (se corrige) nada me ha sido fácil”. A mí nada me ha sido fácil y siempre supe que si quería algo me iba a tener que sacrificar mucho.
Nació en una casilla de Laferrere. Estudió música desde los 6. Trabajó desde los 17. Se inscribió en Ciencias Económicas y después pasó al profesorado de Matemáticas, pero no terminó. A los 27, empezó a pensar en anotarse en Psicología pero le preocupaba recibirse con más de 30 años. Hasta que su padre, albañil, lo empujó a la aventura con una frase genial: “No vas a detener el tiempo porque no estudies. Vos decidís cómo querés que te encuentren los 30”. Mientras cursaba Psicología, fue preceptor, dio clases de guitarra, fue plomo de sonidista y vendió chacinados por las carnicerías. La plata no alcanzaba.

Noticias: Recién casi dice “todo me ha sido fácil”… quizás porque la remó mucho, pero terminó teniendo logros importantes en poco tiempo.

Rolón: Yo creo que fue muy difícil, y de repente se abrió todo. Intenté con la música, con la docencia, tenía pacientes, fui probando, y ya cuando empecé a trabajar en radio y un poco en televisión, dije “vamos a probar con los libros, vamos a probar con dar charlas en los teatros”, y de repente me empezó a ir bien. Como si me dijeras “invito a salir a cinco personas, alguna me va a decir que sí” y me dijeron que sí las cinco.

Noticias: Por eso el acto fallido: finalmente logró revertir la adversidad.

Rolón: Sí, empezaron a concretarse sueños, incluso más allá de lo que yo esperaba.

Noticias: ¿A qué adjudica eso?

Rolón: Me parece que soy un hombre que estudia y trabaja mucho. Y, sobre todo, aprendí mucho al lado de Alejandro Dolina, cómo sostener una actitud y una ética artística. En todo traté de poner algo que fuera mío. Por ejemplo, “Medianoche en Buenos Aires” es lo que más disfruto en la vida…
Pausa. “Medianoche en Buenos Aires” es un espectáculo inspirado en la película de Woody Allen que escribió junto a su mujer Teresa Castillo, quien lo acompaña al violín, y con música de Federico Mizrahi, al piano. Se trata de un entretejido de relatos y canciones (cantadas por Rolón) que cada miércoles a las 21 se entrama en la librería bar Clásica y Moderna. “Fijate la vuelta rara de la vida, la gente va a verme porque me conoce por la Psicología pero yo hago lo que quería hacer”, dice riendo el padre de Lucas (26) y de Malena (19).

Noticias: Confirma mi teoría: creo que se hizo psicólogo para poder ser músico.

Rolón: (sonríe) A ver, dale, justifique, como dicen en un examen…

Para leer la nota completa, adquiera online la edición 1902 de la revista NOTICIAS.

 

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