Tecnología / 14 de junio de 2013

vida cotidiana

El 2013 es el fin de la PC

Lo dice Hugo Barra, a cargo del sistema Android en Google. La era de las multipantallas.

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“En breve, los softwares serán capaces de elegir por sí mismos lo que le interesa a una persona en la web o en la televisión”.

Hugo Barra es uno de los hombres más poderosos del Valle del Silicio. A los 36 años, es vicepresidente de Google a nivel mundial, y el responsable de Android, el sistema operativo que actualmente se usa en casi mil millones de teléfonos inteligentes y tablets. Barra se graduó e hizo un master en ciencias de la computación en el mítico Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y trabaja en Google desde el 2008, cuando comenzó como gerente.

Los celulares con el sistema operativo Android ya sobrepasaron en ventas a los iPhone, y Barra cree que es posible que también superen a Apple en el mercado de las tablets. Da opiniones más arriesgadas, como por ejemplo que este 2013 será el año que marcará la sustitución de las tradicionales computadoras de escritorio por los smartphones, las tablets y otros dispositivos móviles, en el rol de computadoras que las personas usarán cada vez más en el día a día.

Periodista: El total de las ventas mundiales de PCs y de Macs está cayendo a un ritmo de casi el 15% cada año. ¿Estamos asistiendo a la muerte de la PC?

Hugo Barra: El centro de gravedad de la computación y de la comunicación de muchas personas cambió radicalmente desde la computadora tradicional hacia los dispositivos móviles. Los números muestran que eso no tiene vuelta atrás. Hay seis mil millones de smartphones y de tablets conectados a la web. Comparativamente, son menos de tres mil millones las computadoras de escritorio ligadas a internet. Estamos acostumbrados a la pantalla única, sea la de la computadora o la de la televisión. Pero en muy poco tiempo nuestra vida cotidiana estará dominada por las multipantallas. Serán varias puertas de entrada al mundo virtual, en conexión para crear universos variados delante de nuestros ojos. Y todo a través de una navegación sencilla e intuitiva.

Periodista: ¿Cómo modifica eso nuestro día a día?

Barra: Será común, por ejemplo, sentarse a ver una película en la TV pero con la tablet en la mano. Esa tablet se conecta al televisor, comprende lo que está siendo transmitido y ofrece contenido extra para que la experiencia sea mejor aprovechada. A través de la pantalla que está en la palma de la mano, el espectador podrá saber quiénes son los actores, cuál es la marca del vestido de la heroína, comprar pasajes aéreos para visitar el país en el cual fue filmada determinada escena. Al mismo tiempo, eso creará otras formas de comunicación. Se podrán ver en el smartphone los comentarios de amigos o de críticos especializados sobre la película que se está viendo. También podremos ver cómo repercute el asunto en Faceboook. O ver en YouTube un video del detrás de escena, o una entrevista en vivo con el actor principal del film. Es un momento de quiebre de paradigmas en la manera en como interactuamos, tanto con el mundo físico como con el virtual.

Periodista: Los anteojos desarrollados por Google, los Google Glass, que colocan pantallas traslúcidas similares a las de los smartphones delante de los ojos del usuario, ¿son un ejemplo de esas multipantallas?

Barra: Si. Los Glass pueden ser la primera pantalla, porque en ella es factible navegar por la web, ver un video, acceder a los emails. Pero también puede ser la segunda, la tercera o la cuarta pantalla, en combinación con televisores, tablets, teléfonos inteligentes, relojes computadorizados. Porque los Glass popularizan un nuevo concepto, conocido como “vestibles” (o wearables). Son un tipo de tecnología digital que pueden ser llevados como prendas o artículos de vestir y desempeñar diversas funciones. Los ejemplos son los relojes con GPS y acceso a la web y las pulseras que monitorean los latidos cardíacos mientras una persona hace ejercicio. Los anteojos Glass también son el símbolo de otro cambio, la creación de softwares cada vez más inteligentes.

Para leer la nota completa, adquiera online la edición 1903 de la revista NOTICIAS.

 

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