Personajes / 1 de Julio de 2013

Milagros Schmoll (24)

“Con Jean Paul Gaultier somos amigos”

Top model internacional, vive en París, donde desfiló para Chanel a los 16 años. Filosofía en La Sorbona, kabbalah y novio argentino.

"Es un ambiente frívolo porque no estamos investigando una vacuna, pero es serio. Yo escribí mucho en mi blog sobre bulimia y anorexia. No sólo es un problema de las modelos".

Con apenas 13 años y un metro setenta y cinco, cara angelical y andar adolescente, el destino –encarnado en la caza talentos Mora Baldo de la Agencia Pink– le hizo la jugarreta de darle vuelta la vida. En una década –desde aquel día a la salida del cine– la niña modelo se transformó en top model y en mujer. Dejó la Argentina y el colegio a los 16 (lo terminaría a distancia) para consagrarse en las pasarelas internacionales. Hoy vive en París pero viaja a Londres, Nueva York y Tokio. Y regresa a Buenos Aires, donde están sus padres, nueve hermanos y siete sobrinos. Entre las presiones del mundo de la moda a gran escala y la distancia de su familión, Mili fue creciendo en altura y prestigio, así como en el camino de la vida: se casó a los 21, se separó al año y hoy está en pareja con un argentino “pero no vivimos juntos”.

Noticias: ¿Va a estudiar filosofía en La Sorbona?

Milagros Schmoll: Es mi anhelo; estoy estudiando francés ahí porque siempre aprendí inglés. Cuando viví en Londres y en Nueva York me vino muy bien. Pero siempre quise hablar francés. Luego veremos si puedo hacer filosofía, aunque sea para mi propio crecimiento.

Noticias: Ya está iniciada en la Kabbalah. ¿Cómo llegó a la lectura y práctica de esta escuela de pensamiento?

Schmoll: Por el rabino Sergio Bergman, a quien conocí a través de mi novio. Había leído otros libros suyos, me regaló “Kabbalah: un GPS para el alma” y desde hace varios meses lo leo y releo. Me llegó justo en una etapa en que lo necesitaba.

Noticias: ¿Por qué?

Schmoll: Este trabajo me abrió las puertas de un universo único, me fui transformando de niña en mujer, lejos de los afectos. Viví viajando, sin tener claro mi lugar en el mundo o tomando cualquier sitio como mío por un tiempo… Con una exposición constante y haciendo todo el tiempo lo que el otro desea de vos. Cada temporada un diseñador quiere una cosa, otro te pide algo distinto y uno tiene que aprender a trascender esos requerimientos, desde aceptar un corte de pelo, un color; es la innovación constante, ir y venir…

Noticias: Vértigo y adrenalina.

Schmoll: Exacto. Por eso la kabbalah me deja tener una mirada sobre mí desde otro punto de vista. Pude verme y estar en paz porque tengo herramientas para entender mis circunstancias; me siento cómoda con mi carrera, puedo manejar la soledad –antes sufría cuando no podía compartir los momentos lindos– y también la distancia de mis seres queridos.

Noticias: ¿Y sus padres estuvieron de acuerdo con que partiera a Europa, sola y con 16 años?

Schmoll: Y… lo que me pidieron fue que terminara el secundario y que hiciera una carrera universitaria, más allá de modelar. Lo que pasó fue que conocí al dueño de la Agencia Viva de París. Él estaba acá, en Buenos Aires, porque vienen a ver chicas, a hacer scouting. Me convocó para la semana de la moda en París. Tenía idea de lo que era trabajar acá, pero allá y sola… Al principio me dio miedo. Mis primeros castings –son breves, te ven el book, caminás, a veces, y chau, gracias– fueron con Karl Lagerfeld de Chanel y Jean Paul Gaultier.

Noticias: ¡Diseñadores geniales! ¿Con cuál desfiló primero?

Schmoll: Con Chanel. Al día siguiente del casting me enteré de que hacía el desfile y sentí una gran felicidad, claro. Cuando llegué me dijeron que además abría el desfile; y había 70 modelos, entre ellas las mejores del mundo. No lo podía creer. ¡Hacer la primera pasada! Porque es la más importante, la que denota el carácter de una colección. A raíz de eso, siguieron miles de desfiles…

Fotos: José Tolomei. Producción y maquillaje: Esteban Vedia. Ropa: María Cher. Calzado: Micheluzzi. Accesorios: Locas por la Plata. Peinó: Ana Mena para Gino Lozano Hair Technique. Agradecemos a Buenos Aires Grand Hotel (www.buenosairesgrand.com)

Para leer la nota completa, adquiera online la edición 1905 de la revista NOTICIAS.

 

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