Opinión / 1 de Julio de 2013

El gran torneo electoral

Massa. La candidatura del ex jefe de Gabinete sacudió al Gobierno.

Ilustración: Pablo Temes.

A casi todo los políticos profesionales les encantan las campañas electorales. Gobernar o, como ellos dicen, intentar solucionar los problemas de la gente, suele ser tan aburrido por tratarse de una actividad que acaso sea apropiada para técnicos y burócratas grises pero que carece de atractivos para quienes fantasean con verse idolatrados, como si fueran deportistas que acaban de ganar un campeonato. Las campañas son mucho más emocionantes.

Aunque los participantes de los rutinarios torneos electorales se sienten constreñidos a dar a entender que, luego de disfrutar del aplauso y los bocinazos de simpatizantes coyunturales, se pondrán enseguida a trabajar como corresponde, la mayoría prefiere concentrarse en construir una buena imagen con la ayuda de especialistas en la materia para entonces dedicarse a venderla, empresa esta que puede ser muy difícil en el sumamente competitivo mercado electoral argentino.

Además de esforzarse los diversos candidatos por convencer a los votantes de que, si bien en el fondo son personas sencillas que nunca soñarían con darse aires, en verdad son más inteligentes, más honestas, más laboriosas, más patrióticas y, cuando no, más “humanas” que sus contrincantes, procurarán hacer tropezar a todos aquellos que podrían ocasionarles dificultades.

Por razones evidentes, el torneo que más atención merecerá en los meses que nos separan del 27 de octubre es el bonaerense. De acuerdo común, el destino del “proyecto” kirchnerista dependerá del resultado, pero sucede que no hay ningún consenso sobre cómo lo afectaría un triunfo rotundo, digamos, del intendente de Tigre, Sergio Massa, que en la fase inicial parece haberse distanciado de sus rivales. Para reducir las posibilidades del intruso, el peronista disidente Francisco de Narváez, el que esperaba reeditar la hazaña de cuatro años antes cuando derrotó a Néstor Kirchner y sus cohortes de testimoniales, lo acusa de ser un “caballo de Troya” de Cristina, un personaje que finge ser un opositor pero que en verdad se ve como el heredero del poder que fue “construido” por la pareja de abogados patagónicos.

 

2 comentarios de “El gran torneo electoral”

  1. Lamentablemnte es así desde Perón hasta aquí todos,se reciclan y el virus peronista sígueme inventándote para maldición del país, increíblemente siguen fabricando pobres y posponiendo educación ya que necesitan gente que vote con la foto de Perón y evita

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