Sociedad / 5 de Julio de 2013

ANTICIPO

Los claroscuros del Papa argentino

En un libro revelador, Omar Bello, el filósofo que más conoce a Francisco, describe al hombre real que existe detrás de la figura sagrada.

Tomá Gallego (el recién elegido Papa se refería al anillo cardenalicio). Lo están esperando en Buenos Aires, pero no me hagas lo mismo que Moria Casán…
El que observaba la escena sin entender era Bartolomé I, arzobispo de Constantinopla y jefe de la Iglesia Ortodoxa. Francisco se dio cuenta de que Bartolomé no sabía a qué se refería y lo puso en autos.
—Moria Casán es una vedette argentina que se puso pechos muy pero muy grandes, hace poco la acusaron de robar unas joyas cuando fue a desfilar al Paraguay…
El Papa argentino estaba en funciones.
*  *  *
Lo conocí cuando se lanzó el Canal 21 de la Iglesia y pasé a formar parte del Honorable Consejo Consultivo. Creo que en realidad Bergoglio registraba muy poco a todos los presentes, pero yo era el único que se animaba a percibirlo sin sufrir ni sentirse ninguneado por la figura religiosa más importante de Latinoamérica. Venía a todas las reuniones, saludaba con calidez y simpatía, decía cuánto apreciaba nuestra participación desinteresada y se deshacía en elogios a todos los presentes. Sin embargo, su mirada exudaba desinterés, como si estuviera ante una primera cita y los concurrentes permanecieran fuera de foco.
* * *
—¿Qué sentiste cuando anunciaron que Bergoglio era Papa?— pregunté a un ex colaborador.
—Fue una emoción enorme. No sé por qué los últimos días tenía el nombre de Jorge en la cabeza. Claro que no lo pensás…
—¿Te parece que se lo imaginaba?
—Esta vuelta no te aseguro que no… Bueno, supongo que alguna idea podía tener…
El mismo ex colaborador de Bergoglio, pero con una botella de Etchart Privado encima, dos horas largas después:
—¡Qué jodido!, pensé ni bien lo vi ahí… Tanto jorobar con que no quería ser Papa, que se iba a misionar no sé dónde, y lo veo salir, diciendo: “Vengo del fin del mundo”. ¿Sabés qué? Creo que el viejo la tenía muy clara desde que cerró la puerta y nos dejó en banda…
—¡Che!, ¿no era que te había emocionado y que no se la veía venir?
*   *   *
Lo de juntar al cardenal primado y a la reina del juego iberoamericano, responsable de una de las empresas más grandes del rubro, parecía imposible y peligroso, en especial porque la Iglesia venía sacando informes contra los bingos en todos los idiomas y medios existentes (…) Acuciado por la necesidad de ganar aquella cuenta publicitaria como estaba, cuando me dijeron que Bergoglio por fin le daría a la señora una audiencia privada, caí en una especie de ataque místico inflado por el agradecimiento extremo, y hasta le recé a San José, el santo preferido del cardenal. También seguí trabajando gratis varios años, de más está decir.
No obstante la apertura, me pidieron que su majestad evitara hablar del negocio que regenteaba delante del cardenal, y que tuviera paciencia en caso de que la retaran por arruinar la vida de los pobres con maquinitas tragamonedas y otros inventos diabólicos por el estilo. Tendría 15 minutos y debería ser recatada en sus comentarios y opiniones mundanas.
—¡Qué emoción verlo, monseñor! Nuestra empresa tiene programas para contener a los jugadores ludópatas…
—Bueno, bueno… —arrancó Bergoglio y respiró hondo.
—Para nosotros la aprobación de la Iglesia es fundamental. ¡Si todas las capillas tienen bingo! ¿No?
Mientras sostenía esa montaña de papeles, monseñor trataba de contenerse y nos miraba feo. Quien más sufría era Julio Rimoldi, director del Canal 21 y hombre de confianza del cardenal que había posibilitado aquel encuentro bizarro por gratitud a mi esfuerzo como asesor.
—Para mí, el Papa debió ser usted (se refería a su “competencia” con Benedicto XVI en el 2005). No tengo ninguna duda de eso —largó mi futura clienta en un arranque de desubicación más grave que el primero de las capillas y los bingos.
—Bueno… —insistió el cardenal. Pero no pudo terminar la frase porque la reina se puso a llorar de la emoción.
En determinado momento y mientras la mujer se deshacía en alabanzas, sentí que la respiración de Bergoglio adquiría un tono áspero que no parecía provenir de su único pulmón sino de una indignación contenida que se detuvo al ver mi cara de terror, y de una proverbial rapidez de reflejos exhibida por Julio que terminó despojándolo de esos folletos que promocionaban la ventaja de jugarse la vida en los bingos.
*   *   *

 

13 comentarios de “Los claroscuros del Papa argentino”

  1. Verdaderamente estamos muy enfermos, es cierto, la decada del odio, ensuciarlo todo, si se que en esta violencia escuchar al Papa Francisco es un remanso…….

  2. es una làstima, saber que hay personas que pierden su tiempo tratando de difamar a un Argentino, que esta lejos, solos y estos temas no lo ayudan… Ojala tenga fuerzas para seguir adelante con todo y contra todos…. y no se olviden de su pedido “…rezen por mi…” que asi sea.

    1. la verdad es que no me parece que lo estén difamando, me parece más bien que están hablando de una persona común y corriente, con sus defectos y virtudes…a ver… el hecho de que sea papa y también argentino, no es un certificado de santidad, el hombre debe tener sus malos días, como todos nosotros, debe haber cometido injusticias, como todos nosotros, el escribirlo en algún libro no necesariamente implica una campaña en contra.

  3. ME DA ASCO LEER ESTO DE BERGOGLIO!!! LA MAFIA DEL VATICANO LES PAGÓ PARA INICIAR AQUI TAMBIEN LA CAMPAÑA CONTRA FRANCISCO COMO LO ESTAS HACIENDO EN EUROPA???? PERIODISTAS MERCENARIOS!!!!

  4. Cuando canonice a Juan XXIII y a Juan Pablo II, simplemente les abre clara la senda a su propia ambición. Lo difícil va a ser hacerle comprender que no corresponde hacerlo santo ya mismo. Los va a tapar con “milagros” en vida. Es bravo y ambicioso

  5. Por el camino que recorre hoy Francisco, siendo fiel a Quién le pidió que haga la tarea, esto por la linea que lleva, los comentarios sobre sus conductas personales lo que hizo y hace o la forma en que lo hace, serán mas.
    Ya sabemos que en todos los ordenes de la vida el que hace queda expuesto, el aún mas y no solo por quienes lo conocen.
    Es humanamente entendible que se se comente, se diga, se opine ahora.
    Pero cuando se comprenda hacia donde el sabe muy bien que va y nos debe guiar, supongo que las opiniones de quienes lo aceptan y quieren serán mas profundas y con otra visión.
    Afectuosamente.
    Carlos

  6. Bruto, la oscura iglesia cordobesa es la Compañía de Jesús, que está al lado de la Universidad y es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Ignorante y charlatán

  7. EL PAPA ES UN GRANDE, UN TIPO CON HUEVOS Q SABE MUY BIEN DONDE ESTA PARADO, AUNQ ALGUNOS POBRES IMBECILES LO QUIERAN JODER NO HACEN MAS Q AGRANDAR SU FIGURA.. ES UNA BENCDICON PARA TODOS, NO SOLO CATOLICOS.

  8. La verdad que el libro es un poco decepcionante a lo que buscaba. Una suma de anécdotas que nos cuenta como es Francisco como hombre y no como mito. No deja de ser entretenido pero no era lo que buscaba.

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