Personajes / 19 de julio de 2013

Nazarena Vélez (38)

“Tengo una vida real y otra para las cámaras”

Se lanzó como productora teatral con “Los Grimaldi”, la comedia más vista de la temporada. Crisis, sobreexposición y libido débil.

"No soy frígida, pero sí clásica, tranquila, no me sale la gata loca. Mis amigas dicen `qué ganas de tener relaciones sexuales´… yo tengo ganas de tomar un café con leche".

De chica, se trepaba a los árboles y terminaba fracturada. Osada, volvía a subir con yeso y todo. Ese espíritu irreverente la llevó a ganar un concurso de belleza a los 14 años sin saber siquiera caminar con tacos. Nazarena Vélez habla rápido y fuerte. Se declara desenfadada ante los desafíos y aunque se identifica con la Mujer Maravilla, también le sienta el traje del Ave Fénix. Tras ser la chica escándalo, hoy asume el rol de productora teatral exitosa. Se animó el verano pasado y apostó todos sus ahorros en “Los Grimaldi”. Le salió bien: con más de cien mil espectadores, es la comedia más vista del año, en agosto termina su gira por el país y llegará a la calle Corrientes. Tiene una propuesta de Canal 9 para convertir la historia en programa. Está rodando “Cartas de mi padre”, su primera incursión en cine, y va a producir una obra escrita y dirigida por José María Muscari. También será la directora artística de las tres salas del Teatro del Sol en Carlos Paz. Con ustedes, la nueva Nazarena.

Noticias: ¿Por qué finalmente se animó a producir?

Nazarena Vélez: Es casi inexplicable, es como enamorarte. Yo sentía que con “Los Grimaldi” iba a pasar lo que pasó. Trabajé para que sea un éxito.

Noticias: Siempre tuvo emprendimientos propios, ¿era una empresaria tapada?

Vélez: ¡Sí! Tuve una marca de zapatos, mi perfume, y cada vez me metí más en la producción.

Noticias: ¿Alguna vez puso toda la carne al asador y fracasó?

Vélez: Laboralmente no, emocionalmente sí, nos hemos pegado unos lindos palos (risas).
En medio de la temporada del 2009, Nazarena escaló su mayor pico de crisis: hacía teatro con Moria Casán y Luciano Garbellano en Carlos Paz, terminó (mal) su relación con el productor, confesó su adicción a las anfetaminas, inició un tratamiento, se recluyó, engordó, volvió a trabajar, se enamoró de Fabián Rodríguez, perdió dos embarazos, logró un tercero. Cuando había conseguido cierta estabilidad, su hermana menor murió en un accidente de auto. “El 2009 fue un año de mucho crecimiento, entendí que yo no llegué a la vida para sufrir y pasarla mal. Si no hubiera sido así, tal vez a Fabián lo hubiera dejado pasar. Él me dice todo el tiempo que soy su vida y que me tiene idealizada, como yo a él”.

Noticias: ¿Sigue teniendo idealizado a su marido?

Vélez: ¡Sí! No hay hombre más noble, más auténtico y puro. Antes de él, yo era el demonio de Tasmania que va arrasando con todo… Y ese año fue de quiebre; sin saber lo que me esperaba, dije “soy buena mina, no me merezco ni un tipo hijo de puta ni trabajar con gente que me maltrate”.

Noticias: ¿Por qué piensa que fue buscándose esos golpes?

Vélez: Nunca lo entendí y nadie me lo pudo explicar. Yo tengo una mamá y un papá maravillosos, están casados hace 43 años, se aman y se respetan y somos seis hermanos increíbles. Siempre estuve muy contenida por mi familia. Tal vez por eso reincidí en el matrimonio por tercera vez, siempre quise copiar el modelo de mis padres.
El derrotero pragmático que la llevó de treparse a los árboles a desfilar en taco aguja, fue motorizado por el dinero. Quería comprarse una bicicleta de carrera y veía el esfuerzo de sus padres para parar la olla: cinco hijos (después llegaría Jazmín, la menor), un hombre que se queda sin trabajo (a los seis años de Nazarena), una mujer que organiza el caos y decide abrir una pizzería en la casa y pone las manos en la masa. Así, durante diez años. Cuando Nazarena quería la bici, se anotó en el concurso “Miss Quilmes”, lo ganó y con el premio se compró la bicicleta de carrera. También tomó un curso de modelaje y supo que así podía ganar plata, mucha más que la que hacía su madre amasando pizza, y no paró nunca más. A los 15 ya era secretaria de Gerardo Sofovich.

Para leer la nota completa, adquiera online la edición 1908 de la revista NOTICIAS.

 

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