Política / 9 de septiembre de 2013

Así negocia AeroAxel

Trastienda secreta de las reuniones de Kicillof con directivos chilenos. “Tengo que arreglar el quilombo que armó Recalde”.

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Pelea. Kicillof recibió a LAN por pedido de CFK. Todo comenzó cuando el Gobierno le quitó el servicio de mangas en los aeropuertos.

“Estoy acá para arreglar el quilombo que armó Mariano Recalde”, se sinceró Kicillof ante sus interlocutores. Había recibido la orden directa de Cristina Fernández de recibir a los directivos de la compañía y limar asperezas. “Quédense tranquilos, ni Cristina ni yo queremos que se vayan del país”, sostuvo el funcionario, pero no alcanzó para bajar la tensión.

Entretelones. El cónclave fue el jueves 29 de agosto en el despacho de Kicillof en el quinto piso del Ministerio de Economía. Fue el propio funcionario el que solicitó que a la reunión se presentara el CEO de LAN Airlines, Cueto. No le alcanzó la primera reunión del lunes 26 con el máximo responsable de LAN Argentina, Gustavo Lopetegui, ex ministro de Producción bonaerense durante la gestión de Felipe Solá y compañero de gabinete de Florencio Randazzo. La reunión inicial entre Kicillof y Lopetegui no trascendió, aunque sirvió para que el Gobierno conociera de primera mano la posición corporativa.

Allí, ya hubo una autocrítica oficial. “Quizás al ORSNA (Órgano Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos ) se le fue la mano”, reconoció el economista estrella de Cristina.
En el medio de los dos encuentros, se hizo público un video donde el gerente de Aerolíneas Argentinas, Mariano Recalde, aseguraba en el 2010 que le había pedido a Cristina sacarle rutas aéreas a LAN. Y eso tensó todavía más la relación. A la resolución del ORSNA se sumaba un pedido de La Cámpora para complicarles las operaciones a los chilenos.

Para bajar los decibeles, Kicillof llegó a ofrecer subsidios por los costos extra que le generarían a la empresa chilena el traslado del hangar. Para eso, cada noche los aviones deberían volar vacíos (en la jerga se conoce como “ferry”) de Aeroparque a Ezeiza. Según estimaciones privadas, los costos extra llegarían a 3 millones de dólares anuales por cada uno de los 12 aviones que operan en el país.

Los chilenos rechazaron de plano la oferta y argumentaron cuestiones operativas. Sobre el final, Kicillof solicitó un informe técnico sobre la necesidad de mantener el hangar en Aeroparque y los representantes de la empresa se comprometieron a entregarlo.
“El Gobierno tiene que salir airoso de este tema. Ustedes me van a conseguir las rutas en Brasil y Chile”, bajó línea Kicillof. NOTICIAS reconstruyó el diálogo con diversas fuentes gremiales, pero los voceros de la compañía aérea chilena lo negaron.

En el mercado causó sorpresa el pedido del Gobierno. En primer lugar, porque LAN no es la autoridad encargada de asignar las rutas aéreas en Chile. Y en segundo lugar, porque Aerolíneas, durante la gestión de Marsans, ya operó en los cielos del país trasandino bajo el paraguas de Aerolíneas del Sur. Sin embargo, en el 2008 decidió dar de baja los vuelos y suspender las operaciones.

Ésta es una versión adaptada de la nota “Así negocia AeroAxel”, de Francisco Zorozapublicada en Revista Noticias edición 1915. Para adquirir la versión completa haga click aquí.