Salud / 16 de septiembre de 2013

¿Tomamos uno? Cuidado con la café-dependencia

La abstinencia que produce dejar de consumir cafeína es considerada un trastorno mental.

Por

Consumo normal: Hasta 250 mg por día de cafeína. Incluyendo los contenidos en bebidas gaseosas.

Dolor de cabeza, fatiga, irritabilidad, dificultad para concentrarse, náuseas y dolores musculares. Quien acostumbra ingerir más de 250 miligramos de cafeína por día y presenta al menos tres de estos síntomas después de pasar 24 horas sin un café o ciertas gaseosas, puede ser diagnosticado como sufriendo una abstinencia de cafeína.

Esos 250 miligramos equivalen a seis tacitas de café expresso o a cinco latas y media de Coca-Cola. La dependencia química de la sustancia es conocida desde la década de los ´90, pero recién este año la abstinencia fue incluida en el Manual de Diagnóstico y Estadística de Trastornos Mentales (DSM), que va por su quinta edición. El DSM, editado por la Asociación Americana de Psiquiatría, es la referencia mundial para el tratamiento de los trastornos de tipo psiquiátrico.

Como sucede con otros tipos de dependencia química, la de la cafeína también se da dentro del cerebro. La cafeína tiene el poder de bloquear los receptores de adenosina, sustancia liberada durante toda la actividad cerebral y que funciona como calmante natural. Una mente en estado de cansancio y con los niveles altos de adenosina experimenta alivio y excitación luego de algunas dosis de cafeína.

El proceso funciona bastante bien durante un tiempo, hasta que el cerebro acciona sus defensas en busca de equilibrio y empieza a producir más receptores de adenosina. Entonces, la cantidad de cafeína necesaria para provocar excitación, aumenta. Eso explica por qué las personas que consumen mucha cafeína adquieren resistencia a la sustancia y necesitan aumentar las dosis de café o gaseosa cola para disfrutar de su efecto energético.

El debate. La inclusión de la abstinencia en un manual de trastornos mentales es controvertida. Para algunos especialistas, los síntomas de la abstinencia son un hecho, pero es discutible si vale la pena transformarlos en una enfermedad. Los psiquiatras que están a favor de hacerlo consideran a la cafeína como el psicotrópico más popular del mundo, aún cuando cada organismo presenta una vulnerabilidad diferente de la sustancia.

Pese a la polémica, la buena noticia es que el tratamiento de la abstinencia de cafeína es simple (comparado con el de otras drogas) y los síntomas no suelen durar más de una semana. El psiquiatra estadounidense Roland Griffiths, que trabaja en el departamento de psiquiatría y neurociencias de la Universidad Johns Hopkins, trata a sus pacientes intentado que reduzcan la ingesta de cafeína de manera gradual: un 25% menos cada semana. Una de las tácticas para lograrlo es mezclar el café común con el descafeinado.

En lo que se ponen de acuerdo todos los especialistas es en que lo mejor para que la cafeína no se transforme en una molestia es consumirla con moderación, teniendo en cuenta que puede provocar efectos secundarios si se consume en grandes cantidades.

 

Comentarios de “¿Tomamos uno? Cuidado con la café-dependencia”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *